Cómo ahorrar energía en la oficina con medidas prácticas

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Cómo ahorrar energía en la oficina con medidas prácticas

Ahorrar energía en la oficina mientras se trabaja se ha convertido en la preocupación de muchos empresarios, ahora que el precio de la luz y de los suministros energéticos en general alcanza cifras históricas.

Como sabes, la rentabilidad de tu negocio no solo depende de vender más, sino de alcanzar un punto óptimo entre los gastos de la actividad y la facturación. Por ello, una factura energética descontrolada puede llegar a poner en riesgo la viabilidad de tu proyecto.

Con las últimas subidas de los precios de la energía en la mente -y en el bolsillo- de todos, vamos a repasar en este artículo algunas medidas que te ayudarán a ahorrar energía en la oficina mientras cuidas el planeta.

Además te dejamos por aquí otras lecturas de nuestro blog que te pueden servir de ayuda a la hora de ahorrar energía de forma personal:

Ideas para ahorrar energía en verano

Consejos para ahorrar energía en tu hogar en Navidad

¿Cómo ahorrar energía en casa en invierno? Consejos útiles

 Medidas para ahorrar energía en la oficina

Estudios publicados por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, muestran que las medidas de ahorro de energía en la oficina no tienen que requerir necesariamente de una gran inversión económica.

De hecho, muchas veces un simple cambio de hábitos de los usuarios puede ser sinónimo de unas menores facturas en concepto de suministros energéticos. Así de simple.

Gestos tan sencillos como apagar la luz cuando no es necesaria o cerrar las ventanas de las zonas comunes en invierno, no cuestan dinero, no suponen una pérdida de confort pero sí suponen siempre un ahorro de energía.

A continuación te enumeramos y detallamos una serie de sencillas y útiles medidas para ahorrar energía en la oficina agrupadas en 5 bloques de actuación:

  1. Ahorro en climatización.
  2. Ahorro en iluminación.
  3. Ahorro en el uso de equipamiento ofimático.
  4. Ahorro en ascensores.
  5. Ahorro en suministro de agua.

Ahorro en climatización.

Ahorro en iluminación.

Ahorro en el uso de equipamiento ofimático.

Ahorro en ascensores.

Ahorro en suministro de agua.

Vamos a verlas más en profundidad para que tomes nota de todo lo que puedes hacer para ahorrar energía en la oficina.

Ahorro en climatización

¿Sabías que los sistemas de climatización pueden suponer más del 50% del consumo energético total de un edificio de oficinas tipo?

La adecuada climatización de los espacios interiores, esto es, obtener y mantener unas condiciones de temperatura, humedad y limpieza del aire apropiadas según la época del año, es uno de los factores principales para el confort en el trabajo.

Pueden parecer detalles nimios o tonterías pero en realidad no lo son, de hecho, unos pocos grados pueden marcar la diferencia en el bienestar de los trabajadores, pero también, en la factura energética.

Así las cosas, una vez detectados los problemas y la teoría, seguro te viene a la cabeza una pregunta: ¿Cómo puedes ahorrar en climatización en la oficina de forma práctica?

Sigue leyendo porque empezamos con las soluciones.

  • Controla la temperatura máxima de los aparatos. El IDAE recomienda que en los meses de verano la temperatura para el aire acondicionado se sitúe entre los 24 y 26º C, y que en invierno no se superen los 21º C en la calefacción. Recuerda que una variación de simplemente un grado puede generar un ahorro de entre el 6-10%.
  • Aprovecha la orientación de la fachada de tu edificio. Si es al norte, utiliza persianas que impidan el paso del frío en invierno cuando no haya luz solar. Por contra, si tu fachada tiene orientación sur, observa si posee protecciones solares fijas o móviles que ayuden a sombrear los cristales en la época veraniega y permitan el paso del sol en invierno.
  • Utiliza la ventilación natural en la medida de lo posible, además es mucho más agradable y saludable para las personas. Ventila durante las primeras horas de la mañana y acuérdate de cerrar puertas y ventanas cuando estén en marcha los sistemas de climatización. Esto último es fundamental para luchar contra los puntos que puedan suponer fugas de calor en invierno o de refrigeración del aire acondicionado en verano.
  • Apaga, si es posible, aquellos aparatos eléctricos que no se estén utilizando (lámparas, fotocopiadoras, impresoras, ordenadores), ya que generan calor en el interior de las oficinas, aumentando la demanda de refrigeración por una mayor temperatura ambiental.
  • Hasta el 50% de la energía consumida para climatizar un edificio se realiza en horarios sin actividad. Para que esto no ocurra, verifica que tu oficina cuenta con termostatos o con un sistema de control del encendido y apagado.

Controla la temperatura máxima de los aparatos. El IDAE recomienda que en los meses de verano la temperatura para el aire acondicionado se sitúe entre los 24 y 26º C, y que en invierno no se superen los 21º C en la calefacción. Recuerda que una variación de simplemente un grado puede generar un ahorro de entre el 6-10%.

Aprovecha la orientación de la fachada de tu edificio. Si es al norte, utiliza persianas que impidan el paso del frío en invierno cuando no haya luz solar. Por contra, si tu fachada tiene orientación sur, observa si posee protecciones solares fijas o móviles que ayuden a sombrear los cristales en la época veraniega y permitan el paso del sol en invierno.

Utiliza la ventilación natural en la medida de lo posible, además es mucho más agradable y saludable para las personas. Ventila durante las primeras horas de la mañana y acuérdate de cerrar puertas y ventanas cuando estén en marcha los sistemas de climatización. Esto último es fundamental para luchar contra los puntos que puedan suponer fugas de calor en invierno o de refrigeración del aire acondicionado en verano.

Apaga, si es posible, aquellos aparatos eléctricos que no se estén utilizando (lámparas, fotocopiadoras, impresoras, ordenadores), ya que generan calor en el interior de las oficinas, aumentando la demanda de refrigeración por una mayor temperatura ambiental.

Hasta el 50% de la energía consumida para climatizar un edificio se realiza en horarios sin actividad. Para que esto no ocurra, verifica que tu oficina cuenta con termostatos o con un sistema de control del encendido y apagado.

 Ahorro en iluminación

Una correcta iluminación mejora el aspecto de un espacio y ayuda a proporcionar un ambiente de trabajo agradable, pero no hay que olvidar que la iluminación en oficinas puede suponer hasta el 30% del consumo energético total.

Algunos consejos prácticos:

  • Cambia el tipo de luces. Las bombillas incandescentes o halógenas están pasadas de moda -y su comercialización está ya prohibida-, por lo que debes pasarte a las bombillas de bajo consumo o tipo led. Sustituir la iluminación por otra energéticamente más eficiente, puede ayudarte a ahorrar hasta el 50% del consumo de electricidad. Puede que el desembolso inicial de sustituir el sistema de iluminación parezca elevado en un principio pero, a la larga sale rentable acometer este cambio.
  • Utiliza un sistema de encendido y apagado por zonas para utilizar la luz solo cuando sea necesaria.
  • Aprovecha la luz natural en la medida de lo posible, cambiando la ubicación de las zonas de trabajo o manteniendo las persianas abiertas.
  • Instala detectores de presencia en las zonas de paso y acceso: garajes, almacenes, servicios… para favorecer el ahorro de energía al no quedarse las luces encendidas.
  • Educa al equipo para que no queden luces encendidas de manera innecesaria. Que los últimos en salir -también los servicios de limpieza, conserjes o personal de seguridad- se responsabilicen de revisar el apagado de la iluminación.

Cambia el tipo de luces. Las bombillas incandescentes o halógenas están pasadas de moda -y su comercialización está ya prohibida-, por lo que debes pasarte a las bombillas de bajo consumo o tipo led. Sustituir la iluminación por otra energéticamente más eficiente, puede ayudarte a ahorrar hasta el 50% del consumo de electricidad. Puede que el desembolso inicial de sustituir el sistema de iluminación parezca elevado en un principio pero, a la larga sale rentable acometer este cambio.

Utiliza un sistema de encendido y apagado por zonas para utilizar la luz solo cuando sea necesaria.

Aprovecha la luz natural en la medida de lo posible, cambiando la ubicación de las zonas de trabajo o manteniendo las persianas abiertas.

Instala detectores de presencia en las zonas de paso y acceso: garajes, almacenes, servicios… para favorecer el ahorro de energía al no quedarse las luces encendidas.

Educa al equipo para que no queden luces encendidas de manera innecesaria. Que los últimos en salir -también los servicios de limpieza, conserjes o personal de seguridad- se responsabilicen de revisar el apagado de la iluminación.

 Ahorro en el uso de equipamiento ofimático

Debemos tener en cuenta que los ordenadores, las impresoras, fotocopiadoras, faxes y resto de equipamiento de oficina pueden consumir hasta el 20% de la electricidad en la oficina.

Destacan en este apartado los ordenadores personales -o PC-, que por su elevada presencia en las oficinas, son responsables de la mitad de este gasto energético.

Cómo reducir el consumo de energía de tu PC

¿Qué es mejor para ahorrar energía, apagar el ordenador o dejarlo en stand-by? Pues la respuesta es un poco a la gallega, ya que depende de la duración de la pausa de la actividad.

Repasamos los consejos principales del IDAE:

  • Activa el modo de ahorro de energía, presente en muchos ordenadores de sobremesa y portátiles.
  • Apaga del todo el ordenador -o ponlo en modo hibernación- cuando vayas a estar un período largo fuera de la oficina sin utilizarlo.
  • En las pausas largas de más de 1 hora (horas de comida, reuniones, finalización de la jornada laboral, fin de semana, viajes, vacaciones…) el consejo es apagar el ordenador o bien ponerlo en modo hibernar. Este último modo te permite retomar los archivos o programas en marcha, sin tener que reiniciar.
  • Pon el equipo en modo suspensión en el caso de pausas más cortas, de entre 10-30 minutos. Esta función ahorra menos energía que apagar o hibernar, pero puedes seguir descargando información y ejecutando los programas activos.
  • Utiliza, siempre que puedas, ordenadores portátiles ya que consumen un 50% menos que uno de sobremesa.

Activa el modo de ahorro de energía, presente en muchos ordenadores de sobremesa y portátiles.

Apaga del todo el ordenador -o ponlo en modo hibernación- cuando vayas a estar un período largo fuera de la oficina sin utilizarlo.

En las pausas largas de más de 1 hora (horas de comida, reuniones, finalización de la jornada laboral, fin de semana, viajes, vacaciones…) el consejo es apagar el ordenador o bien ponerlo en modo hibernar. Este último modo te permite retomar los archivos o programas en marcha, sin tener que reiniciar.

Pon el equipo en modo suspensión en el caso de pausas más cortas, de entre 10-30 minutos. Esta función ahorra menos energía que apagar o hibernar, pero puedes seguir descargando información y ejecutando los programas activos.

Utiliza, siempre que puedas, ordenadores portátiles ya que consumen un 50% menos que uno de sobremesa.

Más recomendaciones para el ahorro de energía de los equipos:

  • No dejes los aparatos en modo stand-by, ya que siguen consumiendo hasta un 15% de electricidad, no hay que olvidarse tampoco de apagar las pantallas de los equipos.
  • Activa el modo de ahorro de energía en impresoras, fotocopiadoras, escáneres, plotter… y evita que se queden encendidos durante el tiempo en que no sea necesario su funcionamiento.

No dejes los aparatos en modo stand-by, ya que siguen consumiendo hasta un 15% de electricidad, no hay que olvidarse tampoco de apagar las pantallas de los equipos.

Activa el modo de ahorro de energía en impresoras, fotocopiadoras, escáneres, plotter… y evita que se queden encendidos durante el tiempo en que no sea necesario su funcionamiento.

Ahorro en ascensores

Los ascensores originan un consumo de energía eléctrica y unos gastos por averías y mantenimiento que puede llegar a ser considerable. Por ello, los expertos recomiendan un uso racional del ascensor para reducir el gasto energético.

  • Procura siempre que sea posible subir o bajar andando por las escaleras de la oficina, especialmente entre plantas contiguas.
  • Sustituye el ascensor por uno de tipo eléctrico, los eléctricos de última generación, con alta eficiencia energética, ahorran hasta un 60% de energía frente a los de tecnología hidráulica, además de ser mucho más silenciosos.

Procura siempre que sea posible subir o bajar andando por las escaleras de la oficina, especialmente entre plantas contiguas.

Sustituye el ascensor por uno de tipo eléctrico, los eléctricos de última generación, con alta eficiencia energética, ahorran hasta un 60% de energía frente a los de tecnología hidráulica, además de ser mucho más silenciosos.

 Ahorro en suministro de agua

La disminución del consumo de agua en la oficina no solamente redunda en una reducción del gasto por este concepto, sino que además conlleva un ahorro energético importante debido a la disminución del consumo del combustible necesario para su calentamiento o para su bombeo.

Estos son algunos consejos para reducir el consumo de agua:

  • No utilices agua caliente si no es necesario.
  • Instala cisternas con doble pulsador para economizar hasta un 70% de agua.
  • Cierra bien los grifos. Una gota por segundo equivale a 1.200 litros en un año.
  • No utilices el inodoro como papelera. Evita tirar de la cadena de manera innecesaria.
  • Coloca sistemas de detección de presencia en grifos para evitar grifos abiertos.

No utilices agua caliente si no es necesario.

Instala cisternas con doble pulsador para economizar hasta un 70% de agua.

Cierra bien los grifos. Una gota por segundo equivale a 1.200 litros en un año.

No utilices el inodoro como papelera. Evita tirar de la cadena de manera innecesaria.

Coloca sistemas de detección de presencia en grifos para evitar grifos abiertos.

 Crea una cultura de ahorro de energía en la oficina

Las políticas de ahorro energético de las propias empresas, junto al uso de tecnologías eficientes y, por supuesto, los hábitos de los usuarios, suman puntos a favor de un uso racional de la energía, también en el entorno profesional y de la empresa.

Más cosas que puedes hacer para ahorrar energía en la oficina:

  • Inculca una cultura de empresa de consumo responsable.
  • Pásate a la oficina sin papel.
  • Reduce tus consumos indirectos de energía. Disminuye el consumo de papel, plásticos y otros materiales de oficina.
  • Potencia la movilidad sostenible. En desplazamientos largos, emplea el transporte público o comparte el coche.
  • Apuesta por el teletrabajo.

Inculca una cultura de empresa de consumo responsable.

Pásate a la oficina sin papel.

Reduce tus consumos indirectos de energía. Disminuye el consumo de papel, plásticos y otros materiales de oficina.

Potencia la movilidad sostenible. En desplazamientos largos, emplea el transporte público o comparte el coche.

Apuesta por el teletrabajo.

¿Se te ocurre alguna más?

Ahora ya sabes que hay muchas formas de ahorrar energía en tu oficina que son sencillas y efectivas. Adapta nuestras recomendaciones a tu caso particular y empieza desde ya a reducir tu gasto energético.

Y si quieres ahorrar en tus seguros de empresa o simplemente conocer más sobre nuestros productos, no lo dudes y ponte en contacto con nosotros.