¿Qué es el contenido en un seguro de hogar y cómo calcularlo?
Saber calcular el contenido en un seguro de hogar correctamente te ayudará a proteger tus pertenencias más apreciadas ante un siniestro.
Para ello, debes saber cómo valorar tus bienes, evitando el infraseguro y tratando correctamente los bienes con valor especial como joyas, objetos de colección y obras de arte.
En este artículo vas a encontrar una pequeña guía paso a paso de cómo puedes hacerlo, empezando por definir qué es el contenido y qué bienes incluye.
¿Qué es el contenido en un seguro de hogar?
El contenido en un seguro de hogar es una cobertura que incluye las posesiones dentro de una vivienda que no pertenecen a la estructura, como muebles, electrodomésticos, dispositivos electrónicos, ropa, decoración, alimentos y joyas.
Calcular el valor total del contenido es muy importante, primero para proteger tu patrimonio contratando un seguro que responda a tus necesidades, pero también porque determina el coste de la prima del mismo.
Debes considerar que todo aquello que no declaras a la hora de contratar un seguro, no va a estar cubierto ante siniestros e incidentes como robos, inundaciones o incendios.
¿Qué bienes incluye el contenido del seguro?
El contenido del seguro suele incluir dos grupos esenciales:
- Mobiliario general: categoría a la que pertenecen los muebles, ropa, electrodomésticos, aparatos tecnológicos, decoración, ropa de cama y enseres personales, y alimentos.
- Objetos de valor especial: aquí puedes encontrar obras de arte, joyas, bicicletas y colecciones. Se trata de objetos que requieren de una declaración expresa a la aseguradora.
A la hora de evaluar el contenido, confía en aseguradoras que te proporcionen una evaluación adaptada y una póliza adecuada.
¿Cómo calcular el contenido de un seguro de hogar?
El primer paso para calcular el contenido del seguro de hogar es realizar un inventario de bienes correctamente, es decir, debe ser exhaustivo y trazable.
De este modo, cumple con su función de fijar la suma asegurada y de justificar el alcance de un eventual siniestro ante la aseguradora.
Por todo ello, a continuación, vamos a detallarte el proceso paso a paso, incluyendo criterios técnicos y alineados con el marco de valoración de daños de la Ley de Contrato de Seguro (LCS).
Definir el inventario
El inventario, te recordamos, es todo aquello que no está fijo a la construcción y no pertenece a la estructura, es decir, hace referencia a aquello que puedes desmontar y puedes llevarte a otra vivienda.
Planificar el inventario por estancias
Para que sea más sencillo para ti cuantificar el contenido, puedes organizar el trabajo por habitaciones, evitando dejar zonas sin revisar.
Así pues, analiza estancia por estancia, de forma sistemática, anotando todos los bienes visibles y los almacenados en armarios, altillos, cajones y otros espacios.
Clasificar los bienes por categorías
Una vez los tengas todos inventariados, clasifícalos por categorías homogéneas.
Estos son algunos ejemplos que puedes utilizar, aunque para ser más eficaz adapta los agrupamientos a tus necesidades:
- Mobiliario.
- Electrodomésticos.
- Textil hogar y menaje.
- Textil personal.
- Ocio y deporte.
- Herramientas.
- Joyas y relojes.
- Arte y coleccionismo.
Dentro de cada categoría, puedes añadir subgrupos que sean relevantes.
Para facilitar el proceso, puedes crear un documento en alguna plataforma online que permita el trabajo colaborativo, así podéis participar todos los componentes de la vivienda.
Registrar la información mínima de cada bien
No basta con incluir los objetos en un listado, es preciso que añadas para cada artículo información como:
- Descripción.
- Marca.
- Modelo.
- Fecha aproximada de compra.
- Estado de conservación.
- Ubicación de la vivienda.
Valorar bienes de uso común
Añade a tu registro una columna con el precio que tendría aproximadamente si tuvieses que comprar un bien equivalente (valor de reposición).
No se trata del valor de compra, que es el que pagaste por él en su momento, sino el de su precio actual, porque es el criterio habitual de indemnización en seguros de hogar.
Para valorar los bienes, cuando no se pueden cuantificar por unidades, agrúpalos en lotes (juego de sábanas de alta calidad, vajilla para 12 personas, etc.).
En cuanto a los electrodomésticos y electrónica ten en cuenta su antigüedad y la obsolescencia tecnológica para ajustar el valor al máximo.
Identificar y documentar bienes de valor especial
Este paso es esencial: todo lo que tenga un valor unitario elevado (arte, joyas, incunables, etc.) debes registrarlo de manera diferenciada. Piensa que suelen estar sujetos a límites concretos en una póliza de seguros.
Dado que se trata de bienes especiales, en muchos casos, es recomendable contar con tasaciones profesionales, facturas e informes periciales. ¿Por qué?
Si atendemos a lo expuesto en la Ley de Contrato de Seguro, debemos declarar adecuadamente el interés asegurado y valorarlo evitando el infraseguro o el sobreseguro.
El primero es declarar un valor por debajo del real. El segundo es lo contrario, y puede ser considerado fraude: declarar un valor superior al valor real del interés asegurado en el momento del siniestro.
En el artículo 30 de la LCS se advierte sobre el peligro del infraseguro porque la aseguradora va a aplicar la regla proporcional en caso de siniestro, y pagará solo un porcentaje del daño. También se expone que, de mutuo acuerdo, las partes pueden excluir la regla proporcional prevista.
Recordemos, antes de continuar, que el valor real o valor de uso, es el valor que tiene un bien nuevo, pero considerando su depreciación por antigüedad, desgaste y uso.
Incorporar evidencias y pruebas documentales
Idealmente, conserva facturas, tickets de compra, albaranes de entrega, garantías y extractos bancarios si has realizado la compra del bien online.
Esto permite demostrar el valor de adquisición del objeto y facilita el curso de las reclamaciones.
Calcular el valor total del contenido
Suma todos los importes de tu registro, asegurándote de no infravalorar o sobrevalorar tus bienes.
Las aseguradoras suelen utilizar estadísticas sectoriales y patrones de consumo para ajustar el capital recomendado. Contrasta tu cifra final con esos datos.
Declarar correctamente la información a la aseguradora
Proporciona a tu aseguradora un resumen del inventario que has realizado con toda la información que incluya las descripciones, sobre todo, de los bienes con valor especial.
Asimismo es importante que añadas las principales medidas de seguridad que tenga la vivienda como alarmas, sistemas de domótica, cerraduras de seguridad, caja fuerte, etc. Esto es necesario porque influyen en el riesgo y la prima.
La información debe ser veraz, pues una declaración inexacta puede afectar a la indemnización futura.
Actualizar el inventario de forma periódica cuando sea pertinente
Por último, cuando se produzcan cambios relevantes en tus bienes, actualiza la información para que tu aseguradora pueda estar al corriente de cualquier incremento del valor de tu contenido y ajustar las coberturas y la prima.
Si necesitas ampliar información te recomendamos ponerte en contacto con nuestros agentes.