Consejos para cambiar la batería del coche.

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Consejos para cambiar la batería del coche.

Cuatro de cada diez visitas al taller son debidas a fallos en la batería del coche. En este artículo te ofrecemos 7 sencillos pasos para poder sustituir tu batería, conocer los tipos que existen en el mercado, que herramientas utilizar para poder hacer el cambio y consejos que te serán de utilidad para alargar su vida útil.

Lo que debes saber antes de cambiar la batería.  

Cambiar la batería del coche es una tarea relativamente sencilla y hacerlo por tu cuenta te puede sacar de más de un apuro, además de ahorrarte algunos euros. Nuestra recomendación es siempre visitar a un profesional como los que podrás encontrar en nuestra red de talleres, para que sean ellos los que hagan el diagnóstico y, en caso de ser necesario, efectúen una recarga o la sustitución completa por una nueva. Recuerda que si esta labor la hacer un profesional, contarás con la correspondiente garantía por el trabajo realizado.

La función de la batería de arranque.

Las baterías son las encargadas de almacenar y distribuir la energía que necesitan muchas funcionalidades del coche como el sistema de arranque, las luces, el limpiaparabrisas, los elevalunas eléctricos, la radio o el sistema de navegación por GPS. Si por mal mantenimiento o antigüedad de la misma, falla y deja de funcionar no podremos circular con nuestro vehículo, por lo que deberemos recargarla o sustituirla por una nueva.

La vida útil de nuestra batería.

No hay un tiempo estimado y su duración dependerá en muchos casos del modelo y antigüedad de nuestro vehículo, del buen o mal uso que hagamos de ella, del modelo y del fabricante de la misma.

Como regla general, se suele hablar de 4 años de vida útil. A partir de los dos años es recomendable hacerle una revisión cada 6 o 12 meses, o al percibir los primeros síntomas de que se encuentra baja de carga.

Principales indicios de que hay que sustituirla.

La mayoría de los coches actuales llevan sensores o indicadores que nos alertarán de su estado, pero si el tuyo no cuenta con este sistema de avisos, el principal indicador es la dificultad del vehículo para arrancar. Otras pistas nos las pueden dar los elementos que como hemos comentado anteriormente dependen de esta fuente de energía para funcionar, por lo que un mal funcionamiento del aire acondicionado, del GPS, de las luces, etc, pueden darnos pistas sobre su estado.

Qué herramientas necesito.

En caso de que no tengas otra alternativa y tengas que realizar el cambio tú mismo, hay que tener en cuenta que al menos deberás contar con estas herramientas para llevar a cabo el cambio:

  • Un juego de llaves fijas o una llave inglesa
  • Guantes de protección que evitarán el contacto de tus manos con la grasa propia del vehículo o con los elementos tóxicos, como los ácidos, con los que se fabrican las baterías.
  • Spray lubricante, para ayudar el aflojado de las tuercas.
  • Llave de carraca o de vaso.

Un juego de llaves fijas o una llave inglesa

Guantes de protección que evitarán el contacto de tus manos con la grasa propia del vehículo o con los elementos tóxicos, como los ácidos, con los que se fabrican las baterías.

Spray lubricante, para ayudar el aflojado de las tuercas.

Llave de carraca o de vaso.

Pasos para cambiar la batería:

1. Retira la batería.

  • Localiza la batería. Busca en el manual del coche el lugar donde se encuentra la batería. En la mayoría de los casos la podrás encontrar debajo del capó en la parte delantera del coche. En algunos modelos de coches podrás encontrarla en el maletero o incluso debajo del asiento de la parte trasera.
  • Apaga el vehículo. Asegúrate de que el coche no se encuentra encendido y de que lo has apagado al menos entre 15 y 30 minutos para evitar posibles descargas.
  • Desconectar los bornes en el orden correcto. Estos son las partes de nuestra batería que conectan con el circuito eléctrico del coche para alimentarlo de energía. Comienza por el borne negativo que viene indicado por el símbolo de un menos (-) y continúa con el positivo indicado con el símbolo de más (+) y que suele tener un tamaño superior. Nunca modificar este orden ya que podría ocasionar una explosión.En caso de que no sea sencillos de aflojar estos bornes puedes utilizar sprays que te ayudarán en esta tarea y que puedes encontrar en ferreterías, tiendas de bricolaje, talleres y grandes almacenes.

Localiza la batería. Busca en el manual del coche el lugar donde se encuentra la batería. En la mayoría de los casos la podrás encontrar debajo del capó en la parte delantera del coche. En algunos modelos de coches podrás encontrarla en el maletero o incluso debajo del asiento de la parte trasera.

Apaga el vehículo. Asegúrate de que el coche no se encuentra encendido y de que lo has apagado al menos entre 15 y 30 minutos para evitar posibles descargas.

Desconectar los bornes en el orden correcto. Estos son las partes de nuestra batería que conectan con el circuito eléctrico del coche para alimentarlo de energía. Comienza por el borne negativo que viene indicado por el símbolo de un menos (-) y continúa con el positivo indicado con el símbolo de más (+) y que suele tener un tamaño superior. Nunca modificar este orden ya que podría ocasionar una explosión.En caso de que no sea sencillos de aflojar estos bornes puedes utilizar sprays que te ayudarán en esta tarea y que puedes encontrar en ferreterías, tiendas de bricolaje, talleres y grandes almacenes.

2. Coloca la nueva batería.

  • Retirar los tornillos o el sistema de sujeción. Una vez estés seguro de haberlos desconectado, el siguiente paso consiste en quitar los tornillos que la sujetan y la mantienen firme ayudándote de una carraca, de esta forma  la batería quedará libre para su extracción.

Retirar los tornillos o el sistema de sujeción. Una vez estés seguro de haberlos desconectado, el siguiente paso consiste en quitar los tornillos que la sujetan y la mantienen firme ayudándote de una carraca, de esta forma  la batería quedará libre para su extracción.

  • Retirar la batería. Retírala con cuidado de no volcarla, colocándola en un lugar firme y boca arriba, para evitar que se puedan derramar los líquidos tóxicos y corrosivos de su interior, en caso de tener alguna fuga.
  • Colocar la nueva batería. Coloca la batería en la misma posición y lugar dónde se encontraba la anterior y fíjala al hueco asegurándote de que encaja perfectamente y de que la aseguras al vehículo con su sistema de anclaje.
  • Te recomendamos limpiar los bornes  antes de volver a conectar los bornes. Utiliza productos específicos para esta función dejando que actúen el tiempo indicado por el fabricante y frotando con un cepillo metálico. Si fuese necesario, una vez limpio, se debe añadir productos específicos (grasa o vaselina específica) que nos ayudarán a disminuir su corrosión.
  • Conecta nuevamente los bornes, pero esta vez de forma contraría a los pasos para su extracción: primero el borne positivo y es, primero se colocará el borne positivo y posteriormente el borne negativo.

Retirar la batería. Retírala con cuidado de no volcarla, colocándola en un lugar firme y boca arriba, para evitar que se puedan derramar los líquidos tóxicos y corrosivos de su interior, en caso de tener alguna fuga.

Colocar la nueva batería. Coloca la batería en la misma posición y lugar dónde se encontraba la anterior y fíjala al hueco asegurándote de que encaja perfectamente y de que la aseguras al vehículo con su sistema de anclaje.

Te recomendamos limpiar los bornes  antes de volver a conectar los bornes. Utiliza productos específicos para esta función dejando que actúen el tiempo indicado por el fabricante y frotando con un cepillo metálico. Si fuese necesario, una vez limpio, se debe añadir productos específicos (grasa o vaselina específica) que nos ayudarán a disminuir su corrosión.

Conecta nuevamente los bornes, pero esta vez de forma contraría a los pasos para su extracción: primero el borne positivo y es, primero se colocará el borne positivo y posteriormente el borne negativo.

3. Comprobaciones.

Arranca el coche para comprobar que todo funciona con normalidad. Si no arranca, revisa que los terminales de la batería están colocados correctamente

4. Recicla la vieja batería.

Debido a la alta toxicidad de la mayoría de las baterías, es necesario que se lleve la batería gastada a un centro de reciclaje o a cualquier taller mecánico, que luego se encargará de entregarla a una empresa de reciclaje.

Las baterías fabricadas con material reciclado tienen la misma calidad y prestaciones que las que usan materias primas nuevas, solo se diferencian en el color, siendo éstas negras y las recicladas de color blanco.

Además de usarse para crear nuevas baterías, elementos como el plomo, pueden ser reutilizados en la construcción de placas solares de larga duración. Otros materiales pueden ser utilizados para crear tubos de órganos musicales, pigmentos o forros para cables.

Como ves, existen alternativas para darle una segunda vida a la batería del coche. No la tires, utiliza este buscador para llevarla al punto limpio más cercano, o incluso puedes llevarla a un taller mecánico o a una empresa chatarrera autorizada y recibir unos euros por pieza.

Qué batería comprar y que tipos de baterías existen.

Los datos más importantes que tienes que tener en cuenta son la capacidad de la batería, indicada en amperios / hora (Ah) y la posición de los bornes.

Es esencial conocer los tipos de baterías que existen y cuál usa tu vehículo para que no te equivoques a la hora de comprarla. Aunque En muchos casos, el propio vendedor o mecánico, en caso de que el cambio de batería lo realice un profesional, podrá darte indicaciones de cuál necesitas comprar, sin embargo, es muy interesante conocer los modelos que existen para solucionar cualquier problema con la batería por ti mismo.

Baterías de calcio.

Las baterías de calcio son de las más comunes que se pueden encontrar en los coches actuales. Su vida útil es elevada debido a la aleación de calcio que utiliza, la cual permite que se pierda poco fluido, que se conserve la potencia de arranque a lo largo del tiempo y evita que se descargue con rapidez.

Como punto desfavorable, se pueden dañar si se sobrecargan demasiado y de forma irreversible. Su precio es reducido gracias a su popularidad, con precios que oscilan entre los 40-90€, aunque depende de la marca que compres.

Baterías de celdas húmedas.

Este tipo de baterías son las más comunes y económicas. Es hermana de la batería de calcio aunque su popularidad se basa en que a penas necesitan mantenimiento. Está compuesta de placas positivas y negativas separadas entre si y recubiertas de plomo, suspendidas en ácido sulfúrico y agua (electrolito).

Su principal desventaja es que el agua que contiene este electrolito se va perdiendo con el tiempo y es necesario recargarlo con agua destilada, ya que si no se realiza este mantenimiento, las placas se resecarán y dejará de funcionar el sistema eléctrico. Su precio oscila entre los 40 hasta los 250€ dependiendo del modelo.

Baterías VRLA.

Las baterías VRLA o Valve Regulated Lead Acid, a diferencia que las baterías de celdas húmedas, no permite ningún tipo de pérdida de fluido gracias a que la caja que mantiene el gas líquido de su interior está presurizada. Su precio suele oscilar entre los 40 y los 80 euros dependiendo de la marca y el diseño que se quiera comprar. De este tipo, existen dos diseños:

  • VRLA de gel: utilizan silicona en la mezcla con el ácido para que tenga mayor densidad, lo que le otorga una mayor vida útil. Su dos principales ventajas son que pueden ser recargadas un número mucho mayor que el resto aunque haya sufrido una descarga total y que son muy buenas para vehículos con equipos eléctricos exigentes. Su principal desventaja es que no es de las mejores opciones para el arrancar el motor.
  • VRLA AGM o “seca”: a diferencia que la batería VRLA de gel, ésta mantiene los electrolitos separados por placas de fibra de vidrio y no por agua o gel, otorgándole menor resistencia interna y una mayor fijación. Su principal ventaja es que aunque su tamaño sea pequeño, tiene mayor potencia de arranque que la de gel.

VRLA de gel: utilizan silicona en la mezcla con el ácido para que tenga mayor densidad, lo que le otorga una mayor vida útil. Su dos principales ventajas son que pueden ser recargadas un número mucho mayor que el resto aunque haya sufrido una descarga total y que son muy buenas para vehículos con equipos eléctricos exigentes. Su principal desventaja es que no es de las mejores opciones para el arrancar el motor.

VRLA AGM o “seca”: a diferencia que la batería VRLA de gel, ésta mantiene los electrolitos separados por placas de fibra de vidrio y no por agua o gel, otorgándole menor resistencia interna y una mayor fijación. Su principal ventaja es que aunque su tamaño sea pequeño, tiene mayor potencia de arranque que la de gel.

Baterías de ciclo profundo.

Este tipo de baterías son menos extendidas y suelen recomendarse para coches híbridos o totalmente eléctricos debido a que su descarga se produce con facilidad. Utiliza unas placas más gruesas que aumenta su capacidad de carga, aunque se pueden descargar completamente si no se utiliza el coche durante una temporada.

Su principal inconveniente es el precio, ya que son unas de las más caras del mercado con un precio que ronda entre los 150€ a los 400€ dependiendo del modelo.

Baterías de iones de litio.

Por último, estas baterías son como las que utilizamos en nuestros smartphones, portátiles, cámaras de fotos, etc., pero a mayor escala. Son las más utilizadas por coches de alta gama o en vehículos eléctricos debido a lo ligeras que son y a la gran autonomía que otorgan.

Tiene varias desventajas como su precio, que pueden rondar entre los 800 y los 1.500 euros, que necesita un circuito de protección contra las sobrecargas y que su rendimiento en climas fríos es inferior.

7 Consejos para aumentar su vida útil.

La duración media de una batería de un vehículo es de alrededor de 4 o 5 años aunque el desgaste puede producirse antes según el uso inadecuado que le des. Tanto forzar el arranque como el número de elementos eléctricos que tenga el vehículo provocarán un desgaste mayor de la batería.

  • Evita las altas temperaturas cuando aparques. Las baterías en invierno se descargan antes debido al frío, aunque las altas temperaturas también reducen su vida útil.
  • Atención a las instalaciones eléctricas. Asegúrate que los cables y conexiones de los accesorios eléctricos instalados estén perfectamente aislados para evitar descargas de la batería. Además, ten en cuenta que a mayor número de elementos eléctricos, mayor será el consumo de la batería, por lo que quizás tengas que instalar una de mayor capacidad.
  • Arranca pisando el embrague. De esta forma sólo actuará en el arranque sin tener que hacerlo en parte del sistema de transmisión.
  • Mejor a pie que en coche. El vehículo necesita unos minutos después de ser arrancado para que el alternador vuelva a recargarla de nuevo. Si el trayecto es corto, no le dará tiempo a recargarse completamente por lo que reducirá su vida media por mal uso.
  • No dejes parado el coche durante mucho tiempo. Arranca el vehículo, al menos, una vez al mes y circula durante unos kilómetros. Si el vehículo va a estar parado durante una larga temporada, quizás te compense desconectarla durante ese período, lo cual no evita que se descargue, pero reduce su velocidad.
  • No conectes nada con el motor parado. En muchas ocasiones te quedas dentro del vehículo con las luces encendidas y la radio puesta, pero con el motor parado. Esto reducirá la vida útil de la batería.
  • En caso de que la batería requiera mantenimiento. Una vez al año, retira los tapones que hay entre los bornes para rellenar el nivel de agua destilada. No utilices agua del grifo ya que las sales minerales que tiene reduce su efectividad.

Evita las altas temperaturas cuando aparques. Las baterías en invierno se descargan antes debido al frío, aunque las altas temperaturas también reducen su vida útil.

Atención a las instalaciones eléctricas. Asegúrate que los cables y conexiones de los accesorios eléctricos instalados estén perfectamente aislados para evitar descargas de la batería. Además, ten en cuenta que a mayor número de elementos eléctricos, mayor será el consumo de la batería, por lo que quizás tengas que instalar una de mayor capacidad.

Arranca pisando el embrague. De esta forma sólo actuará en el arranque sin tener que hacerlo en parte del sistema de transmisión.

Mejor a pie que en coche. El vehículo necesita unos minutos después de ser arrancado para que el alternador vuelva a recargarla de nuevo. Si el trayecto es corto, no le dará tiempo a recargarse completamente por lo que reducirá su vida media por mal uso.

No dejes parado el coche durante mucho tiempo. Arranca el vehículo, al menos, una vez al mes y circula durante unos kilómetros. Si el vehículo va a estar parado durante una larga temporada, quizás te compense desconectarla durante ese período, lo cual no evita que se descargue, pero reduce su velocidad.

No conectes nada con el motor parado. En muchas ocasiones te quedas dentro del vehículo con las luces encendidas y la radio puesta, pero con el motor parado. Esto reducirá la vida útil de la batería.

En caso de que la batería requiera mantenimiento. Una vez al año, retira los tapones que hay entre los bornes para rellenar el nivel de agua destilada. No utilices agua del grifo ya que las sales minerales que tiene reduce su efectividad.

Nunca está de más saber cómo realizar el cambio de la batería por una nueva en caso de que no puedas asistir a un profesional. Para conocer más detalles sobre las coberturas y los servicios que incluye tu seguro de auto, visita nuestra página web o visita uno de nuestros mediadores.