20 consejos de seguridad en trasteros y garajes

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20 consejos de seguridad en trasteros y garajes

Los problemas de seguridad en trasteros y garajes además de suponer una pérdida económica que afectan directamente a tu bolsillo también pueden convertirse en riesgos de seguridad física.

Sabemos que es imposible anular la inseguridad en su totalidad, pero lo que sí es posible es minimizarla tanto como se pueda atendiendo a una serie de consejos y buenas prácticas que al menos se lo pongan más difícil a los delincuentes.

A continuación, te compartimos una serie de tips -20 en total- que puedes poner en práctica a fin de evitar situaciones incómodas o arriesgadas en cuanto a la seguridad en trasteros y garajes.

Consejos de seguridad en trasteros

El número de robos en trasteros sigue desgraciadamente al alza año tras año.

Esto debe motivarte con más razón que nunca a que dediques un minuto a repasar si las acciones de seguridad que aplicas en tu trastero son las correctas o si tienes que poner en marcha medidas adicionales que sumen seguridad a tu propiedad.

En las siguientes líneas te enumeramos y detallamos algunas ideas:

  1. Invierte en una cerradura de calidad: ver que la cerradura que protege tu trastero no es sencilla de manipular puede tener un carácter disuasorio en los ladrones que se decantan -por lo general- por dar golpes rápidos que les permitan hacerse con el botín en el menor tiempo posible. Piensa que cuanto más tiempo “inviertan” en romper la cerradura para acceder al interior del trastero más se exponen a que alguien les pille y tengan que abortar el robo.
  2. Plantéate instalar una segunda cerradura: esta medida dificulta, en el mismo sentido que la anterior, el acceso al trastero por parte de los ladrones que -a priori- se inclinarán por atacar a víctimas más fáciles de conseguir.
  3. Sé discreto: antes de decidir asaltar tu trastero, puede que los cacos estén vigilándote sin tú saberlo. Esta vigilancia es una buena forma para ellos de detectar el tipo de cosas que guardas en el trastero y controlar si son de valor y susceptibles de ser interesantes como objetivo. Para este propósito también te recomendamos no alardear ni hablar de lo que guardas en espacios públicos como bares o parques. Nunca se sabe quién puede estar escuchando y si puede convertirse en un problema de seguridad en tu trastero.
  4. Prohibido abrir la puerta a desconocidos: esta medida aplica sobre todo a trasteros que se encuentran dentro de la comunidad en la que vives y en la que -supuestamente- sabes quiénes son vecinos y quiénes no lo son. Si alguien quiere acceder al trastero comunitario, en teoría debería tener llave y acceso sin que tú le tengas que abrir. En caso de recibir peticiones de acceso por parte de extraños, te aconsejamos que receles y que te niegues argumentando medidas de seguridad que benefician a todos los propietarios de trasteros.
  5. Aplica protección extra en el interior: una forma extraordinaria de seguir poniéndoselo difícil a los ladrones es aplicando medidas de seguridad extra a los elementos que guardas a buen recaudo en el interior del trastero. Siempre que sea posible usa candados u otros sistemas de seguridad.
  6. Comprueba periódicamente tu trastero: además de ser una medida de control para detectar si se ha producido algún delito en tu propiedad, este tipo de trasiego de gente circulando por el inmueble puede servir con efecto disuasorio para los ladrones que ante tanta actividad se lo piensen dos veces.
  7. Nunca guardes llaves de la vivienda o del coche: aunque contar con un par de llaves extra y tenerlas a mano cerquita te puede parecer una opción maravillosa, la realidad es que no lo es. Es más, es una idea horrorosamente arriesgada que pone en bandeja a los delincuentes poder ampliar su botín con un acceso directo a tus otras propiedades -vivienda y coche-.
  8. Instala sistemas de seguridad adicionales: en concreto nos referimos a cámaras de vigilancia, de control de accesos, alarmas y otros aparatos que disuadan a los ladrones y no se lo pongan fácil. También es recomendable contar con buenos sistemas de iluminación que no permitan por ejemplo que los ladrones te esperen ocultos y protegidos por la falta de luz.
  9. Instala puertas de acceso sólidas: si las puertas de acceso al trastero se pueden abrir en sí mismas de una patada, de nada servirá que gastes dinero en candados y otras protecciones. Una puerta de seguridad sólida es la mejor garantía de inicio con la que debes contar. Si al trastero se accede desde el garaje, la puerta de acceso al mismo también deberá observar esta recomendación que te acabamos de dar.
  10. Notifica la pérdida de llaves comunes: si el trastero se encuentra dentro de una zona comunitaria y pierdes las llaves de acceso a ese espacio compartido, has de avisar al administrador de la comunidad o al administrador de fincas para que tomen medidas. No hacerlo no solo te pone en peligro a ti, sino también al resto de propietarios.

Invierte en una cerradura de calidad: ver que la cerradura que protege tu trastero no es sencilla de manipular puede tener un carácter disuasorio en los ladrones que se decantan -por lo general- por dar golpes rápidos que les permitan hacerse con el botín en el menor tiempo posible. Piensa que cuanto más tiempo “inviertan” en romper la cerradura para acceder al interior del trastero más se exponen a que alguien les pille y tengan que abortar el robo.

Plantéate instalar una segunda cerradura: esta medida dificulta, en el mismo sentido que la anterior, el acceso al trastero por parte de los ladrones que -a priori- se inclinarán por atacar a víctimas más fáciles de conseguir.

Sé discreto: antes de decidir asaltar tu trastero, puede que los cacos estén vigilándote sin tú saberlo. Esta vigilancia es una buena forma para ellos de detectar el tipo de cosas que guardas en el trastero y controlar si son de valor y susceptibles de ser interesantes como objetivo. Para este propósito también te recomendamos no alardear ni hablar de lo que guardas en espacios públicos como bares o parques. Nunca se sabe quién puede estar escuchando y si puede convertirse en un problema de seguridad en tu trastero.

Prohibido abrir la puerta a desconocidos: esta medida aplica sobre todo a trasteros que se encuentran dentro de la comunidad en la que vives y en la que -supuestamente- sabes quiénes son vecinos y quiénes no lo son. Si alguien quiere acceder al trastero comunitario, en teoría debería tener llave y acceso sin que tú le tengas que abrir. En caso de recibir peticiones de acceso por parte de extraños, te aconsejamos que receles y que te niegues argumentando medidas de seguridad que benefician a todos los propietarios de trasteros.

Aplica protección extra en el interior: una forma extraordinaria de seguir poniéndoselo difícil a los ladrones es aplicando medidas de seguridad extra a los elementos que guardas a buen recaudo en el interior del trastero. Siempre que sea posible usa candados u otros sistemas de seguridad.

Comprueba periódicamente tu trastero: además de ser una medida de control para detectar si se ha producido algún delito en tu propiedad, este tipo de trasiego de gente circulando por el inmueble puede servir con efecto disuasorio para los ladrones que ante tanta actividad se lo piensen dos veces.

Nunca guardes llaves de la vivienda o del coche: aunque contar con un par de llaves extra y tenerlas a mano cerquita te puede parecer una opción maravillosa, la realidad es que no lo es. Es más, es una idea horrorosamente arriesgada que pone en bandeja a los delincuentes poder ampliar su botín con un acceso directo a tus otras propiedades -vivienda y coche-.

Instala sistemas de seguridad adicionales: en concreto nos referimos a cámaras de vigilancia, de control de accesos, alarmas y otros aparatos que disuadan a los ladrones y no se lo pongan fácil. También es recomendable contar con buenos sistemas de iluminación que no permitan por ejemplo que los ladrones te esperen ocultos y protegidos por la falta de luz.

Instala puertas de acceso sólidas: si las puertas de acceso al trastero se pueden abrir en sí mismas de una patada, de nada servirá que gastes dinero en candados y otras protecciones. Una puerta de seguridad sólida es la mejor garantía de inicio con la que debes contar. Si al trastero se accede desde el garaje, la puerta de acceso al mismo también deberá observar esta recomendación que te acabamos de dar.

Notifica la pérdida de llaves comunes: si el trastero se encuentra dentro de una zona comunitaria y pierdes las llaves de acceso a ese espacio compartido, has de avisar al administrador de la comunidad o al administrador de fincas para que tomen medidas. No hacerlo no solo te pone en peligro a ti, sino también al resto de propietarios.

Consejos de seguridad en garajes

Otro foco importante susceptible de riesgo de robo y otros problemas de seguridad son los garajes.

Para continuar con este tema, tenemos algunas ideas que queremos compartirte a fin de que puedas mejorar los puntos débiles de seguridad en tu aparcamiento.

  1. Asegúrate de entrar solo: en el acceso desde el exterior es donde realmente lo tienen complicado los ladrones. Una vez que están dentro, garantizarse la salida es mucho más sencillo usando para ello los sistemas de apertura de emergencia que existen en los garajes comunitarios y que se pueden accionar desde el interior. Si encuentras a un desconocido esperando para entrar en el garaje vuelve a aplicar el criterio de recelo que te hemos mencionado en nuestros consejos de seguridad en trasteros y espera antes de entrar.
  2. Comprueba que no hay coches en cola o aparcados esperando: esta es una técnica muy utilizada por los ladrones que permanecen aparcados en los accesos del garaje hasta que llegas con tu coche y aprovechan tu acceso para colarse también ellos saltándose el tener que activar la puerta.
  3. Espera a que la puerta se cierre: esta acción no te va a llevar demasiado tiempo y lo que sí te va a aportar es seguridad personal para evitar un ataque físico dentro del garaje, así como seguridad material al impedir el robo de tu coche o el de otros propietarios.
  4. Asegura que la iluminación sea correcta: como ya hemos mencionado en el caso de seguridad en trasteros, si el espacio – en este caso el garaje- está bien iluminado puede ser un punto disuasorio para los ladrones que tienen en la oscuridad a su mayor aliado para no ser vistos y reconocidos. Los sistemas de iluminación con sensores son incluso más disuasorios que aquellos con accionamiento manual.
  5. Prohibido dejar el mando del garaje en el coche: este caso es igual de grave que en los trasteros. Piensa que dejar un mando o tarjeta de acceso al garaje en el coche puede ser la forma de que los ladrones se hagan con un duplicado que les permita campear libremente. En caso de que lo pierdas o te lo roben, avisa de inmediato al administrador de fincas o de la comunidad de garajes para que cambie las claves o lo desactive.
  6. No dejes ventanillas bajadas ni el coche abierto: lo sabemos, este consejo parece de perogrullo pero en realidad te sorprenderías al saber con cuánta frecuencia se produce bien por descuido o por negligencia.
  7. Los objetos de valor fuera de la vista: dejar este tipo de objetos en el interior del coche y a la vista de todo aquel que pase por delante son un riesgo y desde luego una llamada a robar si quien lo ve es un ladrón.
  8. No descartes y no te fíes de nadie: no sería la primera vez que en una comunidad en aparente armonía vive alguien amigo de hacerse con los bienes ajenos.
  9. Los sistemas de seguridad adicionales ayudan: aquí nos referimos a sistemas de videovigilancia, de control de accesos o incluso de alarmas conectadas con la Policía, y que son los elementos estrella a la hora de disuadir a los ladrones y reforzar la seguridad de los garajes. Busca que los equipos estén homologados y cumplan con la normativa existente en cada caso.
  10. Confía en profesionales: o mejor dicho, desconfía de personal que no esté cualificado técnicamente para la instalación de los distintos sistemas de seguridad en garajes. Una instalación incorrecta puede dar directamente al traste con toda la protección que ofrecen los equipamientos. En este caso, a los riesgos por robo se suman otro tipo de riesgos por incendio, alarmas por acumulación de CO2, atrapamientos en las puertas de acceso, etcétera.

Asegúrate de entrar solo: en el acceso desde el exterior es donde realmente lo tienen complicado los ladrones. Una vez que están dentro, garantizarse la salida es mucho más sencillo usando para ello los sistemas de apertura de emergencia que existen en los garajes comunitarios y que se pueden accionar desde el interior. Si encuentras a un desconocido esperando para entrar en el garaje vuelve a aplicar el criterio de recelo que te hemos mencionado en nuestros consejos de seguridad en trasteros y espera antes de entrar.

Comprueba que no hay coches en cola o aparcados esperando: esta es una técnica muy utilizada por los ladrones que permanecen aparcados en los accesos del garaje hasta que llegas con tu coche y aprovechan tu acceso para colarse también ellos saltándose el tener que activar la puerta.

Espera a que la puerta se cierre: esta acción no te va a llevar demasiado tiempo y lo que sí te va a aportar es seguridad personal para evitar un ataque físico dentro del garaje, así como seguridad material al impedir el robo de tu coche o el de otros propietarios.

Asegura que la iluminación sea correcta: como ya hemos mencionado en el caso de seguridad en trasteros, si el espacio – en este caso el garaje- está bien iluminado puede ser un punto disuasorio para los ladrones que tienen en la oscuridad a su mayor aliado para no ser vistos y reconocidos. Los sistemas de iluminación con sensores son incluso más disuasorios que aquellos con accionamiento manual.

Prohibido dejar el mando del garaje en el coche: este caso es igual de grave que en los trasteros. Piensa que dejar un mando o tarjeta de acceso al garaje en el coche puede ser la forma de que los ladrones se hagan con un duplicado que les permita campear libremente. En caso de que lo pierdas o te lo roben, avisa de inmediato al administrador de fincas o de la comunidad de garajes para que cambie las claves o lo desactive.

No dejes ventanillas bajadas ni el coche abierto: lo sabemos, este consejo parece de perogrullo pero en realidad te sorprenderías al saber con cuánta frecuencia se produce bien por descuido o por negligencia.

Los objetos de valor fuera de la vista: dejar este tipo de objetos en el interior del coche y a la vista de todo aquel que pase por delante son un riesgo y desde luego una llamada a robar si quien lo ve es un ladrón.

No descartes y no te fíes de nadie: no sería la primera vez que en una comunidad en aparente armonía vive alguien amigo de hacerse con los bienes ajenos.

Los sistemas de seguridad adicionales ayudan: aquí nos referimos a sistemas de videovigilancia, de control de accesos o incluso de alarmas conectadas con la Policía, y que son los elementos estrella a la hora de disuadir a los ladrones y reforzar la seguridad de los garajes. Busca que los equipos estén homologados y cumplan con la normativa existente en cada caso.

Confía en profesionales: o mejor dicho, desconfía de personal que no esté cualificado técnicamente para la instalación de los distintos sistemas de seguridad en garajes. Una instalación incorrecta puede dar directamente al traste con toda la protección que ofrecen los equipamientos. En este caso, a los riesgos por robo se suman otro tipo de riesgos por incendio, alarmas por acumulación de CO2, atrapamientos en las puertas de acceso, etcétera.

Consulta tu póliza de seguro de hogar y de seguro de comunidad para comprobar las coberturas que recogen en cada caso, y recuerda que estamos a tu disposición para hacerte llegar nuestra mejor oferta si lo que necesitas es contratar una nueva.

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