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31 Mar 2025

Aval bancario

Un aval bancario es una garantía que emite una entidad financiera por la que el banco se compromete a cumplir con una obligación adquirida por su cliente y que no es asumida por este.

En otras palabras, se trata de una herramienta que ofrece seguridad al beneficiario en cuanto al cumplimiento de las obligaciones y condiciones pactadas, es decir que se trata de una garantía de cumplimiento.

Suele emplearse de manera habitual como respaldo en contratos de alquiler, préstamos, concursos públicos o licitaciones.

Tipos de avales bancarios

Existen diferentes tipos de avales bancarios que se pueden clasificar según los criterios que te presentamos a continuación:

  1. Naturaleza de la obligación garantizada:
  • Aval técnico. Se trata de un aval que garantiza que se ejecute una obra o se complete un servicio, es decir, no es monetario.
  • Aval financiero. En este caso sí existe un respaldo monetario, esto es, respalda el compromiso adquirido de pago de sumas de dinero.
  1. Duración del aval bancario:
  • Plazo indeterminado. Se extiende hasta que se cumpla con la obligación garantizada, por lo que no cuenta con una fecha de caducidad específica.
  • Plazo determinado. Sí marca una fecha de caducidad para el compromiso.
  1. Nivel de responsabilidad del banco frente al beneficiario:
  • Aval simple. Ante el incumplimiento del contrato, el beneficiario reclama primero a la persona avalada y, posteriormente, si este no asume su responsabilidad, al avalista.
  • Aval solidario. Si no se cumple con el contrato, el beneficiario puede reclamar al avalista directamente sin dirigirse en primera instancia al avalado.

Requisitos para obtener un aval bancario

El requisito fundamental para obtener un aval bancario es ser cliente del banco en el que se va a solicitar. La entidad va a analizar el riesgo de la operación antes de aprobarla.

A continuación, como en todo tipo de operación, vas a tener que aportar toda la información sobre la obligación que has contraído para después fijar un plazo de duración del aval.

Por último, es necesario firmar el aval bancario ante notario. El documento debe reflejar los detalles de la operación como el desglose de los costes, garantías y características del aval, etc.

¿Cómo paga el aval bancario? Tipos de garantías

Dependiendo del tipo de aval bancario que necesites, las garantías pueden ser:

  • Económicas. Son las que aseguran el pago de la deuda contraída en caso de incumplimiento. Es habitual en préstamos o contratos de arrendamiento.
  • Técnicas. En este caso garantizan el cumplimiento de una obra o servicio, y son las propias de los avales técnicos.
  • Se trata de las garantías que aseguran el pago de posibles indemnizaciones o multas impuestas por un tribunal.
  • Aduaneras y fiscales. Avalan el pago de aranceles o impuestos que puede exigir la administración pública en el marco de operaciones comerciales e importaciones.

Aval bancario vs. seguro de caución

El aval bancario, como ya sabes, es una garantía emitida por una entidad financiera que se compromete a responder en caso de incumplimiento de su cliente de una obligación contractual.

En cambio, un seguro de caución es un producto que ofrece una aseguradora, que es quien va a respaldar el incumplimiento de las obligaciones del contratante.

Uno de los rasgos distintivos es que el aval bancario requiere que haya recursos disponibles y que puede implicar mayores comisiones, mientras que el seguro de caución se centra en el riesgo de impago, es más flexible y normalmente ofrece costes más competitivos.

No obstante, elegir entre uno y otro depende de cada situación. Por ejemplo, si lo que buscas es minimizar el impacto en el balance en una operación, puede que el seguro de caución sea más apropiado. Cuando en la operación la solidez de la entidad bancaria es un factor elemental, la segunda opción es la apropiada.

Piensa en el siguiente escenario: tienes una empresa de reformas con la que quieres participar en una licitación municipal en la que la administración exige una garantía para asegurarse de que el proyecto va a cumplirse.

En esas circunstancias cuentas con dos opciones: optar por un aval bancario o por un seguro de caución. En el primer caso, el banco va a inmovilizar parte de tus fondos para respaldar el aval, limitando tus recursos y liquidez. En cambio, en el seguro de caución es la aseguradora quien ofrece esta garantía sin bloquear tus fondos.