Cláusula
Una cláusula es un precepto legal que regula la relación entre 2 partes en un contrato, por lo que deben ser claras y no prestarse a ambigüedades. En un contrato existen diferentes tipos de cláusulas.
¿Qué es una cláusula?
Una cláusula es una disposición o precepto legal que contiene un contrato, ya sea privado o público y que regula la relación entre dos partes.
En este sentido, si los contratos son claros, y mientras se respeten los derechos de los intervinientes, las cláusulas regularán esta relación según se especifica en el Código Civil en su artículo 1.281.
Asimismo, en caso de que la interpretación de las mismas fuese ambigua, debe admitirse la más adecuada en el contexto, esto es en el idóneo para que el contrato produzca efecto.
Por esta razón, todas las cláusulas de un seguro, de acuerdo a lo estipulado en la Ley anteriormente mencionada, deben estar redactadas de manera clara y precisa.
Importancia de las cláusulas de un seguro
De acuerdo con la definición que acabamos de mostrar, las cláusulas de un seguro establecen los términos en los que se desarrolla la relación entre el asegurado y la compañía de seguros.
La Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro refuerza la importancia de las cláusulas tanto en cuanto rigen los intercambios entre el tomador del seguro y la compañía aseguradora, dentro de lo estipulado por la ley.
En este sentido, las distintas modalidades del contrato de seguro obedecen a la ley que acabamos de compartir, dando validez prioritaria a las cláusulas contractuales más beneficiosas para el asegurado.
Tipos de cláusulas en los seguros
Conocer los diferentes tipos de cláusulas que puedes encontrar en los seguros te facilita la comprensión de las implicaciones, por lo que vamos a hablarte de ellos.
Condiciones generales
Las condiciones generales recogen los derechos y obligaciones del tomador y de la aseguradora para una misma clase de seguro.
Por este motivo, son comunes a todos los asegurados de un mismo tipo de póliza y no deben tener carácter lesivo para estos.
En estas cláusulas encontrarás por ejemplo la descripción de las coberturas, las exclusiones o las vías de rescisión del contrato.
Condiciones particulares
Las condiciones particulares como su nombre indica, plasman las cláusulas específicas adaptadas a cada asegurado.
Contienen información tal como los datos del contratante y de la compañía aseguradora, el importe de la prima, la fecha de efecto del seguro o los términos de pago, entre otras informaciones.
Cláusulas limitativas y delimitadoras
Las cláusulas limitativas, como su propio nombre anticipa, limitan o restringen los derechos del asegurado frente a un siniestro, modificando la indemnización con base en lo que se plasma en la póliza del seguro.
Por sus importantes implicaciones, deben destacarse en la póliza por medios eficaces, como puede ser el uso de negritas o mayúsculas en el texto.
Esta característica explica que han de ser aceptadas por escrito por el asegurado que debe firmarlas.
Un ejemplo de cláusulas limitativas puede ser lo que ocurre en caso de siniestro por agua. Dependiendo del seguro, puede estar cubierto un siniestro por avería de tubería, pero no por fuga en un depósito de agua.
De acuerdo con la Sentencia de 11 de Septiembre de 2006 del Tribunal Supremo se establece la diferenciación entre cláusulas limitativas y delimitadoras.
En esta sentencia se define a las cláusulas delimitadoras como aquellas que determinan los riesgos cubiertos y cuáles quedan excluidos.
Este tipo de disposiciones se ilustran de forma clara, por ejemplo, cuando un siniestro ocurre por padecer una enfermedad anterior a la contratación de la póliza, por lo que la indemnización no la cubriría si así queda expresado en el contrato.