Fideicomiso
El fideicomiso es una herramienta flexible que puede ayudar a planificar la sucesión, garantizando el cumplimiento de los objetivos patrimoniales.
¿Qué es un fideicomiso?
Un fideicomiso es una herramienta legal y financiera de sustitución hereditaria (por lo que se llama también sustitución fideicomisaria) que funciona como un intermediario entre los bienes a heredar y su destinatario final.
En otras palabras, el propietario de los bienes y activos delega su gestión a otra persona que no es el heredero final. Normalmente, los beneficios que puedan obtenerse mientras dura el fideicomiso suelen destinarse al heredero.
Diferencia entre fideicomiso y trust
El ordenamiento jurídico español solo reconoce el fideicomiso en el contexto de una herencia, es decir, atiende a la sustitución fideicomisaria.
El trust, por su parte, es una figura equivalente en parte en su función, pero que pertenece al derecho anglosajón (common law).
En lo que concierne a la protección patrimonial de la que sí puede encargarse el trust, en España existen otras figuras como las sociedades patrimoniales, o las fundaciones.
¿Cómo funciona un fideicomiso?
Para entender el funcionamiento de un fideicomiso es necesario que conozcas los intervinientes:
- Es el testador, el propietario original de los bienes y quien determina las condiciones de funcionamiento en su testamento.
- Fiduciario o heredero fiduciario. Se trata de la primera persona que recibe los bienes y/o activos que debe conservar y gestionar hasta la transmisión a un tercero.
- Heredero fideicomisario. Es quien va a recibir la herencia cuando el fiduciario cumpla con el papel que le ha sido otorgado por el causante.
Características de un fideicomiso
El fideicomiso se constituye habitualmente mediante un contrato formal, aunque puede ser por testamento donde los bienes fideicomitidos forman un patrimonio separado del de las partes.
Sus características suelen basarse en:
- Tener un propósito concreto y lícito.
- Aportar seguridad jurídica a los intervinientes.
- Contar con una duración determinada o estar condicionado a eventos de algún tipo, como puede ser el fallecimiento del fideicomitente.
- Ser flexible. Puede adaptarse a diferentes cuestiones como la planificación patrimonial o la gestión empresarial.
- Ofrecer un mayor control sobre la distribución de los bienes tras el fallecimiento del fideicomitente.
- Someterse a una supervisión fiduciaria por la que el fiduciario debe actuar con transparencia y rendir cuentas si así queda plasmado en el contrato.
¿Para qué sirve un fideicomiso y cuándo conviene contratarlo?
Esta herramienta jurídica puede ser conveniente en algunos contextos como es la planificación de la sucesión de bienes, para asegurar que se cumpla con las últimas voluntades del fallecido, para gestiones de activos complejos o cuando se desea evitar litigios en la distribución de la herencia.
Asimismo, puede ser recomendable cuando los herederos son menores de edad y no cuentan con la capacidad legal o conocimientos para gestionar la herencia.
Tipos de fideicomiso
El fideicomiso es una herramienta flexible que puede adaptarse a diferentes finalidades y condiciones. Los tipos de fideicomiso más comunes son:
- Los revocables. Son aquellos que pueden modificarse.
- Los irrevocables. Una vez que se establecen son inmutables.
- Los testamentarios. Su vigencia comienza con la muerte del fideicomitente.
- El fideicomiso en vida o inter vivos. Opera desde el momento en que se constituye.
Fideicomiso, testamento y planificación financiera
El fideicomiso y el testamento son dos herramientas para la planificación financiera, pero que cuentan con algunas diferencias.
El fideicomiso es un contrato tripartito que crea un patrimonio autónomo administrado por un fiduciario y que sigue las instrucciones de un fideicomitente.
En cambio, el testamento es un acto unilateral y revocable por el que el testador va a establecer cómo se van a distribuir sus bienes cuando fallezca, pero que no prevé un órgano de gestión ni separa los activos en un patrimonio independiente.
Relación entre fideicomiso y seguros de vida
El fideicomiso puede incorporarse en un seguro de vida como titular de la póliza. Las prestaciones, ya sean un capital único o rentas periódicas, se ingresan directamente en el fideicomiso cuando ocurre el evento cubierto, como por ejemplo la muerte de la persona asegurada.
De este modo, se evita que se ingresen en el patrimonio personal de los beneficiarios, lo que facilita un mayor control en la distribución de los bienes.