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08 May 2025

Fuerza mayor

La fuerza mayor se refiere a cualquier hecho imprevisible e inevitable que altera las condiciones de una obligación. Tiene un impacto directo en los contratos de seguros.

¿Qué es fuerza mayor?

La fuerza mayor es un acontecimiento exterior e imprevisible que no se hubiera podido evitar en ningún caso, aun con la máxima diligencia.

Como consecuencia legal, desde el punto de vista del Derecho Civil (concretamente en el artículo 1.105), se exime al deudor de su responsabilidad ante obligaciones contractuales siempre que la prestación no se pueda cumplir debido a hechos inesperados e inevitables.

Es preciso señalar que si existe la posibilidad de que el deudor asuma sus responsabilidades en cuanto a una parte del contrato, está obligado a cumplirlas.

En otras palabras, una causa de fuerza mayor exime al deudor de responsabilidad, pero solo en la medida en que el cumplimiento se vuelva objetivamente imposible. Se puede tratar, pues, de una exención parcial de sus deberes.

Ejemplos de causas de fuerza mayor

Se consideran causas de fuerza mayor todos aquellos acontecimientos que escapan al ámbito de actuación de un deudor, es decir, que este no tiene el poder de evitarlos.

Dentro de esta categoría se encuentran:

  • Acontecimientos naturales extraordinarios como la caída de un rayo, las inundaciones catastróficas, los terremotos, erupciones volcánicas, maremotos, etc.
  • Incendios debidos a la electricidad atmosférica.
  • Destrozos provocados por guerras, alteraciones graves del orden público o robos tumultuosos.

Características de la fuerza mayor

Para que un hecho sea considerado como de fuerza mayor resulta indispensable que sea:

  • Inevitable.
  • Extraordinario.
  • Imprevisible.

Resulta habitual creer que se trata de características análogas a las de un hecho fortuito, pero no es así. Te lo explicamos.

Causa de fuerza mayor vs. hecho fortuito

Como decimos, es habitual confundir ambos términos lo cual atiende a que en esencia pueden considerarse sinónimos: son hechos imprevisibles y extraordinarios.

Ahora bien, generalmente, la fuerza mayor libera de responsabilidad  al deudor en un incumplimiento de contrato, pues se considera que escapa a su ámbito de actuación.

En lo tocante al hecho fortuito, la responsabilidad sigue existiendo por lo que el deudor debe cumplir con ella. Esto es así, porque sí existía la posibilidad de haber previsto el evento dentro del ámbito de influencia del deudor.

Causa de fuerza mayor en contratos de seguros

En los contratos de seguros la causa de fuerza mayor resulta de gran relevancia a la hora de determinar responsabilidades y coberturas. Esto es así, porque los rasgos definitorios de estos eventos, la imprevisibilidad y la inevitabilidad pueden modificar el cumplimiento normal de las obligaciones para el asegurado, pero también para la aseguradora.

Esto explica que en las pólizas se especifiquen los eventos extraordinarios que están cubiertos y los que quedan excluidos, o los que necesitan que se contraten coberturas específicas.

Por ejemplo, un seguro de hogar puede cubrir los daños ocasionados por una tormenta, pero excluir los generados por un terremoto. Por esta razón, resulta imprescindible que leas con atención las cláusulas de tus seguros.

Causas de fuerza mayor y Consorcio de Compensación de Seguros

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) actúa cuando la ley considera eventos como riesgos extraordinarios, por lo que no todas las causas de fuerza mayor están cubiertas por él.

Suelen responder (siempre que se tenga contratado un seguro privado) ante fenómenos naturales de gran intensidad como inundaciones extraordinarias o erupciones volcánicas, como también ante hechos de carácter violento como actos de terrorismo.

Sin embargo, el CCS no suele responder ante eventos como pandemias, huelgas, sabotajes o actos provocados por negligencia.

Diferencia entre causa de fuerza mayor y negligencia

Tal y como hemos ido explicando, la causa de fuerza mayor es un acontecimiento que no puede evitarse. Por el contrario, la negligencia, tanto si es por acto como por omisión, es un hecho previsible y evitable.

Dependiendo del tipo de negligencia, una compañía aseguradora puede rescindir el contrato, aumentar la prima o denegar una indemnización.