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29 Ene 2025

Negligencia

La negligencia es una conducta descuidada o temeraria con respecto a la que se espera de una persona que ocasiona perjuicios de diferente magnitud a terceros o a sí misma.

¿Qué es una negligencia?

La negligencia es la falta de diligencia o cuidado en la actuación de una persona que provoca daños o perjuicios a terceros o así misma. No implica voluntad de hacer daño, pero lo provoca por falta de atención o de prudencia, por inacción o acción insuficiente.

En lo que respecta a los seguros, resulta un concepto clave que puede determinar la cobertura de una póliza y las responsabilidades legales de un siniestro.

Para profundizar sobre el significado de negligencia vamos a abordar los tipos que pueden darse.

Tipos y ejemplos de negligencia

Si nos centramos en el ámbito del derecho y los seguros, pueden darse dos tipos de negligencia básicos.

Negligencia simple

La negligencia simple puede acontecer cuando la falta de cuidado o de atención causa un siniestro. También puede deberse a una inacción.

Por ejemplo, salir de casa dejando la llave del gas abierta por descuido y esto provoca un accidente o cuando un médico no retira un esparadrapo de una cura y por ello se origina una leve irritación en la piel del paciente.

Este tipo de negligencias suelen estar cubiertas por las pólizas de seguros, a menos que se demuestre que hubo dolo o mala praxis extrema.

Negligencia grave o temeraria

La negligencia grave se da cuando una persona actúa con imprudencia. Es el caso de conducir bajo los efectos del alcohol, o cuando un médico realiza la amputación de una extremidad incorrecta. Esto es considerado una conducta temeraria al atentar contra la vida e integridad de las personas.

Las personas que han actuado con negligencia temeraria pueden verse expuestas a demandas civiles o penales, y generalmente, las pólizas excluyen este tipo de escenarios de sus coberturas.

¿Cómo se demuestra una negligencia?

A la hora de dirimir responsabilidades ante un siniestro, puede ser preciso demostrar la existencia de negligencia. Para lograrlo los peritos se basan en 4 factores claves:

  1. Deber de cuidado. La persona debía procurar cuidado a la otra parte y ser consciente de las propias limitaciones antes de actuar.
  2. Incumplimiento del deber. La persona ha faltado al deber de cuidado esperado.
  3. Daño ocasionado. La acción o inacción de la persona ha creado un perjuicio o daño directo a otra persona o grupo de personas.
  4. Establecimiento de una relación causal. Debe poder demostrarse que el daño es una consecuencia directa de no haber cumplido con el deber de cuidado.

Consecuencias de la negligencia en los seguros

Las consecuencias de la negligencia en los seguros dependen del tipo y del contexto.

En ese sentido, cuando la negligencia es grave o temeraria, la aseguradora puede denegar la indemnización. Este escenario suele estar recogido en la póliza.

En ese mismo grado de negligencia, la aseguradora puede optar por rescindir el contrato si el bien asegurado se ve comprometido significativamente.

Otra posible consecuencia de la negligencia es el incremento de primas a la hora de renovar el seguro, o el perjuicio económico para el asegurado que puede tener que asumir el coste completo del siniestro.

Por este motivo, resulta de gran relevancia, por un lado, seleccionar un seguro con buenas coberturas, y, por otro lado, prevenir conductas negligentes.