Preexistencia
La preexistencia en seguros hace referencia a cualquier enfermedad, patología o condición de salud diagnosticada al asegurado antes de contratar un seguro de salud.
Declararla correctamente es fundamental, tanto para el asegurado como para la compañía aseguradora porque es un factor que impacta en el cálculo de la prima de seguro, pero también en los periodos de carencia, las exclusiones de la cobertura, e incluso en la validez de la póliza de seguro.
¿Qué tipos de seguros tienen en cuenta la preexistencia?
La preexistencia no solo es tenida en cuenta en los seguros de salud, sino también en seguros de vida, de viaje y de incapacidad o accidentes.
Preexistencia, carencia y exclusión en seguros
La carencia y la exclusión están relacionadas con la preexistencia en seguros.
Las preexistencias, como acabamos de ver, son condiciones médicas que padecía el asegurado antes de contratar una póliza.
La carencia es el plazo de espera tras la contratación durante el que algunas coberturas no se encuentran activas, y algunos seguros pueden aplicarla ante una preexistencia.
Por último, las exclusiones son situaciones específicas que una aseguradora no cubre, como pueden ser las preexistencias no declaradas o que puedan entrañar un alto riesgo.
En resumen, la preexistencia es una condición previa, la carencia es un periodo de espera para ciertas coberturas, y la exclusión la emisión definitiva de cobertura para ciertas condiciones.
¿Qué se considera una preexistencia en los seguros? Ejemplos de enfermedades
Se considera preexistencia en salud cualquier diagnóstico médico, incapacidad o discapacidad, o patología del historial clínico anterior a la contratación que pueda afectar a la cobertura de un seguro.
Algunas enfermedades que entran dentro de esta categoría son la diabetes, hipertensión, cardiopatía, asma, o lesiones previas, así como otras afecciones crónicas o pluripatologías. El embarazo y las cirugías previas también pueden entrar dentro de esta clasificación.
¿Cómo sabe el seguro que tienes una enfermedad preexistente?
Las compañías aseguradoras verifican las preexistencias mediante cuestionarios de salud, revisiones de diagnósticos médicos, o incluso reconocimiento médico previo.
Normalmente, suelen solicitar un cuestionario médico que se adjunta al contrato y que está protegido por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Gracias a la evaluación de riesgos, la compañía puede ajustar el precio de la prima o aplicar periodos de carencia, incluso excluir coberturas específicas o rechazar la contratación.
Es necesario señalar que en España, la regulación y supervisión de los seguros privados, también en materia de preexistencias, corresponde a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).
Este organismo vela por la transparencia y la correcta aplicación de las normas establecidas en la Ley de Contrato de Seguro y en el Reglamento de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados (ROSSP), asegurando la valoración precisa del riesgo y la protección de los datos del asegurado.
Cláusulas de preexistencia en seguros y consecuencias de no declararla
Una cláusula de preexistencia especifica cómo una aseguradora gestiona la preexistencia, si la excluye, le aplica un periodo de carencia o incrementa la prima (sobreprima).
Declararla es obligatorio a la hora de contratar un seguro, tal y como queda plasmado en el artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro, por lo que no hacerlo puede acarrear consecuencias entre las que se encuentran las siguientes:
- Modificaciones en la póliza.
- Exclusiones temporales.
- Rechazo de indemnizaciones.
- Rechazo de la renovación.
- Anulación del seguro.
Las condiciones generales y particulares detallan qué situaciones específicas son consideradas preexistencias, así como las exclusiones que pueden aplicarse.
Recomendaciones para asegurar preexistencias
A la hora de asegurar preexistencias es indispensable que declares siempre tu estado de salud de manera transparente.
Por ello, no debes ocultar enfermedades preexistentes (sería considerado dolo y la compañía puede anular la póliza) y es muy importante que respondas con precisión al cuestionario médico y aportes la documentación que te soliciten.
En ese orden de cosas, de manera proactiva, puedes realizar un reconocimiento médico previo para evitar malentendidos con la aseguradora.