Bienes muebles
Los bienes muebles son elementos de suma importancia en el ámbito legal y económico, debido a su capacidad de ser movilizados de un lugar a otro sin sufrir modificaciones en su naturaleza o estructura.
¿Qué son los bienes muebles?
Los bienes muebles son bienes que pueden ser fungibles o no fungibles y que pueden transportarse de un lugar a otro sin perder su integridad y sin menoscabo del bien inmueble al que están unidos.
Quedan definidos en el artículo 335 y posteriores del Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil, y su propietario disfruta del derecho de disponer de ellos a su criterio.
Algunos ejemplos de bienes muebles son el mobiliario, herramientas, vehículos o maquinarias, pero también las rentas vitalicias o hereditarias, pensiones, cédulas y títulos representativos de préstamos hipotecarios, entre otros.
¿Qué características tienen los bienes muebles?
Los bienes muebles deben cumplir con las siguientes características:
- Su objetivo es el de cumplir una utilidad satisfaciendo demandas y/o intereses de las personas.
- Deben poder trasladarse sin que su integridad se vea afectada.
¿Cómo se clasifican los bienes muebles?
Los bienes muebles se clasifican en:
- Muebles por naturaleza. Pueden ser semovientes (se desplazan por sí solos como los animales) e inanimados (no pueden moverse por sí solos como los muebles, los equipamientos electrónicos o las joyas).
- Muebles por anticipación. Se trata de cosas que están unidas a un inmueble, pero que la ley las considera muebles antes de separarlas del mismo. Gracias a esta consideración, otra persona más allá de dueño puede tener derechos sobre ellas. Por ejemplo, es el caso de los metales de una mina que se pueden vender separados del terreno.
Diferencia entre bienes muebles y bienes inmuebles
La principal diferencia entre bienes muebles y bienes inmuebles es que los primeros pueden moverse de un lugar a otro, mientras que los segundos permanecen fijos, arraigados a un lugar y resulta imposible moverlos sin dañarlos como es el caso de una casa, un terreno o un edificio.
Por otro lado, es preciso señalar que los bienes inmuebles al encontrarse sujetos a regulaciones especiales son más complicados de transferir que los bienes muebles.
¿Qué es el Registro de Bienes Muebles?
El Registro de Bienes Muebles es un registro de bienes que tiene por objeto la publicidad de la propiedad, así como de las posibles cargas y gravámenes de que pueda ser objeto. Esto incluye las características y condiciones generales de contratación, según el caso.
Es responsabilidad de los registradores de la Propiedad y Mercantiles, bajo la regulación del Ministerio de Justicia.
Digamos que se trata de un registro análogo al de la propiedad en lo que respecta a los bienes inmuebles.
¿Qué tipo de bienes se pueden inscribir en el Registro de Bienes Muebles?
Los bienes muebles que pueden inscribirse en el Registro de Bienes Muebles son los que por su importancia jurídica y naturaleza necesitan de un registro.
Te ponemos algunos ejemplos:
- Vehículos: automóviles, embarcaciones y aeronaves.
- Maquinaria y equipos industriales sujetos a financiamiento o algún tipo de garantía.
- Maquinaria agrícola y equipos electrónicos que estén sujetos a hipoteca o prenda, es decir, bienes afectados por el cumplimiento de una obligación como el pago de una deuda.
- Maquinaria industrial, bienes de equipo y establecimientos mercantiles.
- Derechos sobre bienes muebles en caso de arrendamientos financieros o leasing, contratos de venta con reserva de dominio, etc.
¿Qué bienes muebles no se pueden incluir en el registro?
Por regla general, no se pueden inscribir en el Registro de Bienes Muebles los precontratos o actos preparatorios al no generar derechos, así como los bienes que no se puedan identificar, es decir, los que no tienen una marca, modelo, número de serie o algún tipo de característica diferenciadora.
¿Cómo se protegen los bienes muebles de una vivienda?
Los bienes muebles de una vivienda se pueden proteger contratando coberturas para el contenido en un seguro de hogar que suelen incluir daños por incidentes, robo o vandalismo, fenómenos atmosféricos o, también, las pérdidas accidentales.
En todo caso, resulta necesario verificar los términos de la póliza para conocer los límites de cobertura y las posibles exclusiones.