Gastos hormigas, vampiros y fantasmas: qué son y cómo identificarlos
Los gastos hormigas, vampiros y fantasmas son gastos silenciosos que pueden llegar a afectar negativamente a la economía familiar. La buena noticia es que se pueden detectar y eliminar.
Compras compulsivas, suscripciones olvidadas que se renuevan automáticamente, tarifas y servicios que no se adaptan a tus necesidades o averías no reparadas son algunos ejemplos de este tipo de gasto.
Así las cosas, identificarlos te va a permitir potenciar el ahorro en tu hogar y desarrollar estrategias para el control de gastos superfluos.
Si quieres saber en detalle en qué consisten y cómo puedes detectarlos, este artículo te interesa.
¿Qué son los gastos hormigas?
Los gastos hormigas son aquellos gastos que son pequeños, impulsivos y reiterativos. Suelen poderse evitar, ya que son superfluos e innecesarios.
Se encuentran relacionados con nuestros hábitos de consumo.
Ejemplos de gastos hormigas
Algunos ejemplos de gastos hormigas son las compras compulsivas en un supermercado, el consumo de cafés diarios en el trabajo o en cafeterías, la compra de snacks para picar, las propinas excesivas, etc.
¿Cómo evitar los gastos hormigas?
Es complicado evitar todos los gastos hormigas porque muchos de ellos están ligados a pequeños placeres o compensaciones diarias.
De modo que, puedes empezar haciendo una lista y buscando sustitutos que no requieran un desembolso o lo reduzcan.
Por ejemplo, puedes llevarte un termo de café al trabajo o hacer deporte en caso de estrés o de búsqueda de una compensación, en vez de sucumbir al consumismo compulsivo.
¿Qué son los gastos vampiros?
Los gastos vampiros son gastos continuos que no son fáciles de percibir, pero que como una gota de agua, van horadando la economía.
Suelen estar relacionados con la falta de mantenimiento de nuestros electrodomésticos, hogar y vehículos, pueden derivar de averías no reparadas, o bien pueden deberse a la necesidad de optimizar el uso de equipamientos o mejorar su eficiencia.
Tienes que tener cuidado con los gastos vampiros porque al no detectarse fácilmente son más difíciles de combatir.
Ejemplos de gastos vampiros
Los gastos vampiros engloban desde los botones de pausa o stand-by de tus electrodomésticos, a un consumo elevado de aparatos que no son eficientes y necesitan ser renovados. Asimismo, otra fuente de este tipo de gastos está relacionado con malos hábitos energéticos.
En este grupo entra igualmente la necesidad de cambiar las ruedas del coche que incrementan innecesariamente el consumo de combustible, las fugas de agua, un radiador que gotea, problemas de humedades, o encender la climatización cuando no hay nadie en casa, por ejemplo.
¿Cómo evitar los gastos vampiros?
Analiza tus equipamientos y detecta cuáles necesitan ser reemplazados por modelos más eficientes. La inversión inicial se va a ver compensada por el ahorro que te proporciona la mayor eficiencia energética de los nuevos aparatos.
¿Qué son los gastos fantasmas?
Los gastos fantasmas son servicios contratados que suelen renovarse automáticamente, de los que apenas somos conscientes.
No suelen ser muy elevados si los contabilizamos por separado, pero que en su conjunto sí tienen un impacto significativo en tu economía.
Ejemplos de gastos fantasmas
Algunos de ejemplos de gastos fantasmas pueden ser comisiones bancarias ocultas, servicios que no utilizas como puede ser el gimnasio, aplicaciones que ya no usas y que acarrean un gasto, o plataformas de streaming que tienes por duplicado y no usas, entre otros muchos.
¿Cómo evitar los gastos fantasmas?
Enumera todas las suscripciones y gastos ocultos como las comisiones bancarias.
Deshazte de las que no uses y negocia mejores condiciones de las que te interesen comparando el servicio con varios proveedores.
Aprende a identificar los gastos hormigas, fantasmas y vampiros
La mejor manera para identificar los gastos hormigas, fantasmas y vampiros es crear un documento con todos los gastos mensuales, trimestrales, semestrales y anuales.
Una vez hayas recogido todos tus gastos, clasifícalos por temáticas como ocio y entretenimiento, cultura, reparaciones, renovación de muebles y electrodomésticos, ropa y accesorios, gimnasio y deporte, comida, transporte, etc.
A continuación, establece un presupuesto máximo para cada categoría. Puede ser mensual o anual. Si es mensual, lo que no gastes en un mes puede acumularse para el siguiente, pero tienes que tener la previsión de ir dejando el dinero de lado.
Actualmente, muchos bancos online te permiten crear espacios diferenciados o huchas para organizar tu economía. Si no dispones de uno, puedes hacerlo en un documento Excel, utilizando una aplicación específica o dibujando una tabla en una hoja en papel sabiendo que en tu cuenta bancaria ese dinero no lo puedes tocar.
Utilizando 3 colores diferentes, etiqueta con un color específico cada uno de los gastos hormiga, vampiro y fantasma, siguiendo las definiciones que acabamos de compartir contigo.
A continuación, analiza los que puedes eliminar porque realmente no te aportan nada, y los que puedes reducir negociando las condiciones o buscando mejores ofertas.
Controlar los gastos vampiros y hormigas, así como negociar mejores condiciones para tus gastos fantasmas te van a ayudar a realizar un consumo más responsable y a propiciar el ahorro.