¿Cubre el seguro de coche el atropello de un perro?

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¿Cubre el seguro de coche el atropello de un perro?

Cada año el número de accidentes provocados por atropello de perros es considerable. Este problema lleva a muchos asegurados a preguntarse si esta contingencia queda recogida en el seguro por atropello de animales o no.

Para aclarar las dudas más comunes, en este artículo te vamos a hablar de cuáles son las posibles situaciones que se tienen en cuenta en los casos de atropello de un perro y quién es el responsable de cara al seguro.

Pero ojo porque no es lo único que trataremos, también dedicaremos unas líneas a contarte cómo intentar evitar el atropello de animales cuando estás al volante.

Aplicar la conducción preventiva puede ser tu mejor aliada para librarte del mal rato y el disgusto por el atropello, además de para sortear las consecuencias económicas que supone y que en algunos casos pueden ser muy representativas.

 Situaciones posibles de atropello de un perro

Para empezar a desarrollar el tema, lo primero a hacer es ponerte en situación y contarte cuáles son las situaciones posibles en los casos de atropello de perros:

  1. El perro va debidamente atado y la zona por la que circula es la correcta y adecuada pero es víctima de un atropello.
  2. El perro se escapa y deambula desatado sin control.

El perro va debidamente atado y la zona por la que circula es la correcta y adecuada pero es víctima de un atropello.

El perro se escapa y deambula desatado sin control.

Una vez claros cuáles son los posibles escenarios de atropello del perro, vamos a ver quién es responsable en cada caso.

 ¿Quién es responsable en el atropello de un perro?

Parece algo sencillo pero puede que no lo sea tanto y, como ya podrás imaginar, las consecuencias en cuanto a responsabilidades son muy distintas si hablamos del supuesto 1 o del 2 del apartado anterior.

 El perro va atado y circula correctamente

En la situación 1, el perro va acompañado de su dueño, éste lo lleva atado y ambos circulan por una zona de tránsito habilitada para cruzar la carretera -como un paso de cebra- y se produce el atropello del perro.

Ya sea por falta de luz o de visibilidad, porque te has despistado un momento o por lo que sea, en este supuesto el responsable del atropello del animal eres tú y el propietario tiene derecho a ser resarcido con una indemnización que, evidentemente, tendrás que pagar tú como causante.

Además de los daños causados al animal, tendrás que asumir la factura del veterinario y la posible indemnización si finalmente el perro fallece.

Cuando decimos que eres tú quien deberá pagar, en realidad, quien lo hará será tu compañía de seguros a través de la cobertura de Responsabilidad Civil Obligatoria.

Si quieres ampliar tus conocimientos sobre la Responsabilidad Civil Obligatoria puedes consultar este artículo donde te lo contamos.

Además de los daños al animal puede que tu vehículo haya sufrido daños por el golpe. En este caso, la reparación también será a tu cargo y podrás acudir al seguro si entre sus coberturas tienes contratados los daños propios o la colisión con animales domésticos.

 El perro no va atado o no circula correctamente

Llegamos al supuesto 2 en el que el perro no va atado y deambula libremente o se ha escapado de su dueño y circula sin control.

En este caso, tal y como se recoge en el Artículo 1905 del Código Civil, la responsabilidad se imputará al dueño independientemente de que sea por falta de cuidado al llevarlo desatado o porque el animal se ha zafado de él contra su voluntad.

En ambas situaciones la interpretación es la misma: como responsable del perro, el dueño debe asumir los hechos, mientras que tú, como conductor, estarás exento de tener que pagar cualquier daño sufrido por el animal o cualquier indemnización por muerte.

Pero también puede darse el caso de que el perro se haya escapado y no sabes a priori quién es el dueño.

En esta situación, debes avisar a la Policía, la Guardia Civil o la autoridad con competencia autónoma que corresponda (Ertzaintza, Mossos d’esquadra, etc.) para que se personen en el lugar del accidente, levanten acta del atestado y busquen la forma de identificar al propietario del animal atropellado.

Si el perro lleva el chip de identificación, la identificación del dueño puede ser sencilla y te permitirá (a ti o a tu seguro) proceder a la reclamación de daños al legítimo propietario.

La cobertura de defensa y reclamación de daños del seguro te será de gran ayuda en este tipo de siniestros.

Por último, puede ser que la identificación del dueño del perro no sea posible, en cuyo caso, la única forma de no tener que correr con los gastos de reparación de los daños en tu coche será si tienes contratado un seguro de coche a todo riesgo o, en su defecto, un seguro de coche a terceros que incluya la cobertura opcional de colisión con animales de especies domésticas y cinegéticas.

Consejos para evitar el atropello de perros

Evitar el atropello de un perro implica controlar muchos factores que a veces son incontrolables y escapan del buen cuidado y de la correcta actitud de los dueños.

Además, el riesgo aumenta exponencialmente en aquellos entornos en que el animal puede andar libremente sin la supervisión de un humano. Un ejemplo típico de esto lo tenemos en los perros que habitualmente viven en la ciudad y que vacacionan junto a sus dueños en pueblos donde la movilidad es más “libre”.

En cualquier caso, existen algunas medidas que ayudan a rebajar los riesgos implícitos.

Esto es lo que te aconsejamos:

  • Lleva atado a tu perro cuando haya vías con circulación en los alrededores cercanos, esta puede ser la mejor medida para prevenir atropellos o accidentes.
  • En las horas crepusculares y por la noche, tu visibilidad al conducir se ve mermada. Cuando atravieses zonas rurales o parques debes reducir la velocidad y prestar el doble de atención que de normal. Aplicar normas de conducción preventiva puede ayudarte a evitar atropellos.
  • Asegúrate de que por la noche o en situaciones adversas de visibilidad tu perro no sale de casa y si lo sacas que sea atado o con algún accesorio reflector que lo haga más visible ante los conductores.
  • Evita que los niños se encarguen de sacar a pasear al perro si no se dan unos mínimos de seguridad para ello. Esta medida es más importante si cabe si las zonas de paseo son susceptibles puntos negros de atropellos y existen muchos cruces, pasos de cebra o hay carreteras cerca con alto volumen de tráfico.
  • Como en otras muchas situaciones, prevenir es el mejor remedio para eludir problemas mayores. Dedica unos minutos a analizar de forma consciente los riesgos de las zonas por las que sueles ir con tu mascota y haz una especie de mapa mental de dichos riesgos que recuerdes cada vez que sales de paseo.
  • Si el atropello es inevitable, además de recomendarte no dar volantazos e intentar aferrar el volante con fuerza, es de ayuda contar con un seguro del vehículo que te proteja de responsabilidades y te alivie la carga de gastos que conllevan estas situaciones.

Lleva atado a tu perro cuando haya vías con circulación en los alrededores cercanos, esta puede ser la mejor medida para prevenir atropellos o accidentes.

En las horas crepusculares y por la noche, tu visibilidad al conducir se ve mermada. Cuando atravieses zonas rurales o parques debes reducir la velocidad y prestar el doble de atención que de normal. Aplicar normas de conducción preventiva puede ayudarte a evitar atropellos.

Asegúrate de que por la noche o en situaciones adversas de visibilidad tu perro no sale de casa y si lo sacas que sea atado o con algún accesorio reflector que lo haga más visible ante los conductores.

Evita que los niños se encarguen de sacar a pasear al perro si no se dan unos mínimos de seguridad para ello. Esta medida es más importante si cabe si las zonas de paseo son susceptibles puntos negros de atropellos y existen muchos cruces, pasos de cebra o hay carreteras cerca con alto volumen de tráfico.

Como en otras muchas situaciones, prevenir es el mejor remedio para eludir problemas mayores. Dedica unos minutos a analizar de forma consciente los riesgos de las zonas por las que sueles ir con tu mascota y haz una especie de mapa mental de dichos riesgos que recuerdes cada vez que sales de paseo.

Si el atropello es inevitable, además de recomendarte no dar volantazos e intentar aferrar el volante con fuerza, es de ayuda contar con un seguro del vehículo que te proteja de responsabilidades y te alivie la carga de gastos que conllevan estas situaciones.

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