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05 Mar 2024

Anulabilidad

La anulabilidad es un tema recurrente en el ámbito de los contratos, dado que existen supuestos en los que estos acuerdos pueden carecer de eficacia, bien por invalidez de los contratos desde su creación o bien por la presencia de una ineficacia en sentido estricto.

En Reale Seguros, sabemos que, a veces, los problemas presentes en los contratos o acuerdos jurídicos pueden parecer un laberinto legal sin salida, especialmente si no eres un especialista en la materia.

Por eso, hoy te contamos qué es la anulabilidad, cuáles son sus características y en qué se diferencia de la nulidad.

¿Qué es la anulabilidad?

La anulabilidad es la condición de algunos contratos que pueden ser invalidados debido a la presencia de vicios o defectos en su formación, a pesar de haberse podido celebrar.

Queda regulada en el artículo 1300 del Código Civil que establece que aunque el contrato se ha podido celebrar correctamente, posteriormente puede convertirse en ineficaz debido a razones ajenas a los contratantes o al propio contrato.

Por ejemplo, imagina comprar un coche de segunda mano que, a simple vista, parece estar en perfecto estado, pero más adelante descubres que el vendedor ocultó intencionalmente información sobre importantes problemas mecánicos que afectan al rendimiento del vehículo.

En este caso, la falta de divulgación de los defectos del automóvil podría llevar a la anulabilidad del contrato de compraventa.

¿Cuáles son las características de la anulabilidad?

Cuando un acto o negocio jurídico es anulable significa que contiene vicios que lo invalidan en la parte afectada.

Estos vicios pueden ser cuatro, según el artículo 1265 del Código Civil:

  1. Intimidación.
  2. Violencia.
  3. Dolo.
  4. Error.

Sin embargo, existen otras características que van más allá:

  • Impugnación. Para anular un acto es necesario llevar a cabo una acción de anulabilidad que tiene un plazo de capacidad de 4 años, según lo establecido en el artículo 1.301 del CC.
  • Efectos retroactivos. Si la acción de impugnación tiene éxito, el acto jurídico se destruye y los efectos son retroactivos, lo que afecta a las partes como si el acto jurídico nunca hubiese sucedido.
  • Aplicación legislativa. La anulabilidad no es un concepto aislado en el derecho, sino que se encuentra dentro de múltiples legislaciones, desde el derecho administrativo hasta el procesal.
  • Sujetos. Los actos anulables pueden ser impugnados por las Administraciones Públicas ante el orden jurisdiccional contencioso-administrativo.

¿Cuáles son las diferencias entre nulidad y anulabilidad?

En el contexto de nuestro ordenamiento jurídico, es importante que sepas las diferencias entre nulidad y anulabilidad, así que las hemos resumido a continuación:

  • Validez. La nulidad es señalada por defectos graves que invalidan el contrato por completo desde el principio, mientras que la anulabilidad puede tener solo invalidada una parte del acuerdo.
  • Casos. La nulidad puede darse en casos graves, como lesiones a derechos constitucionales, mientras que la anulabilidad se refiere a actos que incurren en infracciones del ordenamiento jurídico.
  • Impugnación. Los actos nulos pueden ser revisados por iniciativa propia o por solicitud de los interesados. En el caso de los actos anulables son las Administraciones Públicas quienes pueden impugnar los actos.

Esperamos que este repaso por los aspectos más importantes de la anulabilidad en contratos te haya proporcionado claridad sobre sus características.

Recuerda que el conocimiento es el mejor aliado en asuntos legales.

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