Formas jurídicas de una empresa: qué son, tipos y ejemplos

Inicio > Empresas > Formas jurídicas de una empresa: qué son, tipos y ejemplos

Formas jurídicas de una empresa: qué son, tipos y ejemplos

Elegir la forma jurídica de una empresa es una decisión clave para cualquier emprendedor o empresario a la hora de establecer su negocio. Y no solo porque define la estructura legal del mismo, sino porque también tiene un impacto clave presente y futuro en la responsabilidad, los impuestos y la toma de decisiones, entre otros aspectos.

Cada forma jurídica posee características únicas que se ajustan a distintas necesidades y objetivos empresariales, pero sea cual sea tu decisión, va a depender de tres factores clave: el capital, el número de socios y la responsabilidad.

En este artículo, aclararemos cuáles son los principales tipos de formas jurídicas que una empresa puede adoptar, desglosando sus características distintivas y algunos ejemplos que te ayudarán a comprenderlos con claridad.

¿Qué es la forma jurídica de una empresa?

La forma jurídica de una empresa es la identidad que tiene desde la perspectiva legal, sin perder de vista la responsabilidad que tienen sus socios ante la ley. Determina la forma de desarrollar su actividad, así como sus obligaciones tributarias y sus responsabilidades frente a terceros.

Hay muchos emprendedores que acaban optando por una sociedad tras analizar y comparar los pros y contras que supone ser autónomo o empresa.

Estas primeras decisiones marcan el momento en el que te lo juegas todo, porque serán la base de tu futuro negocio.

De hecho, elegir la forma jurídica adecuada te permitirá más adelante:

  • Facilitar la solicitud de financiación.
  • Llevar a cabo aspectos
  • Establecer relaciones comerciales.

¿Cuáles son las formas jurídicas de una empresa?

Te contamos cómo se estructuran las empresas desde el punto de vista jurídico, detallando sus características y poniendo ejemplos.

Autónomo

Características:

  • El empresario y la empresa son la misma entidad legal.
  • El titular asume el 100 % de responsabilidad de las decisiones tomadas en la empresa.
  • Trabaja de forma independiente sin constituir una sociedad o empresa

Ventajas:

  • Facilidad de constitución.
  • Control total del negocio.

Inconvenientes:

  • Carga de trabajo individual.
  • Responsabilidad ilimitada.
  • Limitaciones para obtener financiamiento.

Sirva de ejemplo una persona que decide ofrecer servicios de diseño gráfico de forma independiente. Se encargará de gestionar su actividad, emitir facturas por sus servicios, declarar sus impuestos y asumir la responsabilidad legal de su actividad.

Comunidad de bienes

Características:

  • No es una forma jurídica en sí misma, sino una asociación de dos o más personas.
  • Se aportan bienes y recursos para un proyecto común sin constituir una entidad legal independiente.
  • La responsabilidad de sus miembros es ilimitada y cada uno tiene una cuota de participación.
  • En el caso de deudas u obligaciones, cada uno responderá en función de su participación.

Ventajas:

  • Facilidad de constitución.
  • Poder de cada uno de ellos en la toma de decisiones.

Inconvenientes:

  • Mayor posibilidad de surgir conflictos en la toma de decisiones y en la gestión de los recursos.

Un ejemplo puede ser un negocio de catering que dos hermanos deciden emprender aportando capital y encargándose de la gestión y operación del mismo.

Sociedad Limitada (S. L.)

Características:

  • Es el tipo de sociedad más habitual, sobre todo en el caso de los pequeños empresarios.
  • Como mínimo, necesita 1 socio y el capital mínimo requerido es de 1 €.
  • La responsabilidad es solidaria entre ellos y limitada al capital que se aporta.

Ventajas:

  • Facilidad de constitución.
  • Mayor acceso a financiamiento.
  • Limitación de responsabilidad.

Inconvenientes:

  • Cierta complejidad administrativa.
  • Menor agilidad en la toma de decisiones.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España se crearon 9.472 nuevas sociedades mercantiles en enero de 2023, de las que 9.440 eran sociedades limitadas y 30 correspondían a sociedades anónimas (SA).

Un ejemplo de S. L. podría ser el de una firma de abogados que presta servicios legales tanto a empresas como a particulares.

 Sociedad Limitada Laboral (S. L. L.)

Características:

  • Forma especial de S. L. donde la mayor parte del capital pertenece a los trabajadores.
  • Se considera economía social.
  • Necesita un mínimo de 3 socios, y al menos 2 de ellos deben ser trabajadores con contrato indefinido.
  • El capital mínimo es de 3.000 euros y el número de trabajadores asalariados no puede superar al 25 % de los socios. Es decir, 15 % en negocios con más de 24 socios.

Ventajas:

  • Responsabilidad frente a acreedores limitada.
  • Capital mínimo exigido de 1 euro.

Inconveniente:

  • Las participaciones no se pueden transferir fácilmente.

Como ejemplo de S. L. L. , imaginemos una empresa de producción audiovisual en la que los trabajadores tienen una parte de la propiedad y participan directamente en la dirección de la compañía.

 Sociedad Anónima (S. A.)

Características:

  • Emiten acciones.
  • Responsabilidad limitada al capital aportado.
  • Necesidad de 1 socio como mínimo y el capital mínimo de 60.000 €.
  • La división del capital social se lleva a cabo por medio de acciones nominativas al portador.
  • Obligaciones fiscales destacadas: Impuesto de Sociedades e Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

Ventaja:

  • Mayor capacidad de captar inversión.

Inconveniente:

  • Presenta una regulación más estricta.

Sirva de ejemplo una empresa que se dedica a las inversiones en distintos sectores, como bienes raíces, tecnología y energías renovables.

 Sociedad Anónima Laboral (SAL)

Características:

  • La mayoría del capital pertenece a los empleados y es considerada economía social.
  • Necesita un capital mínimo de 000 €.
  • El número de trabajadores asalariados no puede superar el 25 % de los socios.
  • La división del capital social se hace mediante acciones nominativas o al portador.

Ventajas:

  • Carácter social.
  • Empresa como propiedad de los empleados.
  • Exención del 99 % del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITPAJD) desde el punto de vista fiscal.

Una S. A. L. puede ser una empresa en la que los trabajadores participan en la toma de decisiones y en los beneficios generados por la compañía.

 Sociedad Limitada Nueva Empresa (S. L. N. E.)

Características:

  • Capital mínimo de 3.000 euros desembolsado mediante aportaciones dinerarias.
  • Sin límite en cuanto al máximo de capital aportado por un socio.
  • Al menos 1 socio para que pueda llevarse a cabo y 5 como máximo.
  • Constitución de forma telemática a través del Documento Único Electrónico (DUE) en circe.es.
  • Forma jurídica transitoria. A los tres años se transforma en otra sociedad, tal y como una S. L.

Ventajas:

  • Rápida constitución a través de internet o de forma presencial.
  • Su sistema contable es simple.

Inconveniente:

  • Forma jurídica transitoria.

Por ejemplo, una empresa tecnológica fundada por un único emprendedor que decide optar por ser S. L. N. E. debido a su fácil creación y agilidad en el proceso. Al ser un pequeño emprendedor, este tipo de sociedad se ajusta a sus necesidades y le permite iniciar su negocio de manera rápida y sin complicaciones.

Cooperativa (Coop.)

Características:

  • Los socios colaboran de manera equitativa para alcanzar objetivos comunes.
  • Número mínimo de socios 3 y capital mínimo dependiente de los estatutos.
  • Responsabilidad de los socios limitada a la aportación suscrita. Sus obligaciones fiscales son el Impuesto de Sociedades y el IVA.

Ventajas:

Inconvenientes:

  • Se necesita un mínimo de 3 socios trabajadores.
  • Menor agilidad en la toma de decisiones.

Un ejemplo claro es una cooperativa agrícola formada por un grupo de agricultores de una región que se han unido para producir y comercializar frutas de manera conjunta.

 ¿Cómo elegir la forma jurídica de una empresa?

Ahora que has recordado los tipos de forma jurídica de una empresa, veamos los criterios a tener en cuenta a la hora de elegir la más adecuada:

  • Simplicidad en la constitución. A fin de facilitar el trámite inicial de arranque de la empresa.
  • Tipo de actividad. Si la actividad tiene un mayor riesgo económico, se recomienda una sociedad, dado que limitará la responsabilidad de los socios.
  • Libertad. Para poder actuar sin yugos ni dependencias con terceros.
  • Número de socios o propietarios. Lo ideal es elegir una forma jurídica adaptada a esta estructura.
  • Responsabilidad. Evalúa el nivel de responsabilidad que estás dispuesto a asumir.
  • Financiación. El tipo y cantidad de financiación pueden influir en la decisión final.
  • Requisitos legales. La tributación puede hacerte optar por una u otra forma jurídica.
  • Costes de constitución y mantenimiento. Cada una de las formas jurídicas conlleva unos costes asociados con la creación y el mantenimiento de la empresa.

Al tener en cuenta estos factores y tus necesidades específicas, podrás tomar una decisión clara sobre la forma jurídica más apropiada para tu negocio.

Esta no solo afecta a su estructura legal, sino también a las opciones de seguros para empresas, pymes y autónomos que tengas que contratar. Si quieres obtener más información sobre las alternativas más adecuadas en tu caso, ponte en contacto con nuestros agentes especializados.