Qué es el glp para coches: precio y gasolineras

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Qué es el glp para coches: precio y gasolineras

Teniendo en cuenta que el gas licuado del petróleo se ha convertido a día de hoy en el combustible alternativo con mayor demanda en el mundo, saber qué es el GLP, cuáles son sus ventajas y cómo funciona es importante.

Es un hecho que las políticas medioambientales apuestan cada vez más por encontrar energías alternativas que sean respetuosas con el medioambiente, y esta concienciación afecta también a los combustibles, dejando paso a nuevos carburantes alternativos a los tradicionales -gasolina y diésel- como el gas licuado del petróleo.

Hoy queremos contarte qué es el GLP y todo lo que rodea a este combustible del futuro que ya cuenta con un montón de fieles adeptos, seguidores que, por cierto, no dejan de crecer en número.

¿Qué es el GLP?

GLP es el acrónimo de Gas Licuado del Petróleo y en términos químicos, es el combustible resultante de la mezcla de butano y propano a presión. Al hacer esta mezcla pasa de estado gaseoso a líquido con lo que ocupa menos volumen y se hace más fácil de transportar y distribuir.

La combinación más eficiente es la que resulta de un 30% del proceso de refinado del petróleo (propano) y un 70% de butano.

¿Cómo funcionan los coches GLP?

Lo primero que queremos que sepas es que los coches GLP no son vehículos híbridos, sino que son vehículos bifuel o bicarburación que cuentan con dos depósitos separados de combustible -uno para el GLP y otro para la gasolina-, y que pueden circular indistintamente con cualquiera de los dos.

Lo óptimo y lo más económico pasa por que aproveches al máximo el consumo de GLP y reduzcas tanto como puedas el de gasolina, limitando el uso de esta última a situaciones en las que no te quede más remedio.

Los coches GLP pueden ser nuevos o adaptados (la adaptación no siempre es posible, lo veremos un poco más tarde) e incluyen un depósito de gas que, por lo general, se instala en el maletero. La opción que más se lleva a cabo consiste en aprovechar el hueco de la rueda de repuesto para restar el mínimo espacio posible al maletero, aunque desde ahora tienes que ser consciente de que sea como sea, al final sí se pierde espacio.

Como imaginarás, los coches GLP también llevan su propia boca de repostaje de gas, así como unos conductos que llegan hasta el motor y que son los responsables de conmutar la entrada de GLP o de gasolina.

De entrada, el coche GLP arranca automáticamente en modo gasolina siendo el conductor el que decide en qué momento pasa de esta a GLP gracias a un control de selección instalado en el vehículo.

Ventajas del GLP

Como ya hemos ido dejando entrever desde el principio de este artículo, los vehículos GLP se han vuelto muy populares por distintos motivos que pasamos a contarte ahora mismo.

1.  El precio

El precio del GLP puede llegar a ser hasta un 45% más barato que la gasolina, lo cual es una ventaja económica nada desdeñable en los tiempos que corren.

Esta rebaja de precio se debe principalmente a distintas subvenciones de carácter europeo que priman este combustible frente a otras opciones más contaminantes.

2.  El repostaje

Llenar el depósito de un coche GLP no entraña dificultad alguna. En concreto, no difiere mucho de la forma de repostar otros carburantes como la gasolina o el diésel.

La única diferencia en el caso del GLP es que hay que atornillar un adaptador a la toma de llenado del depósito para así poder fijar la manguera y asegurar su estanqueidad.

3.  La contaminación

Otro detalle indiscutible es que el GLP es mucho más limpio que la gasolina en lo que al proceso de combustión se refiere.

De hecho, debido a su origen y composición, el GLP emite menos CO2, menos NO y menos partículas, y consigue una combustión más equilibrada y homogénea.

No olvidemos además, que casi todos los coches GLP cuentan con la etiqueta ECO de la DGT que permite el acceso a zonas restringidas al tráfico en algunas ciudades, así como otras bonificaciones, por ejemplo en la tarifa de los parquímetros. Veremos las excepciones un poco más adelante.

4.  La instalación

Los coches GLP cuentan con el motor, los inyectores y el depósito tradicionales de un vehículo de gasolina pero además, cuentan con un sistema adicional de inyectores, toma de llenado, vaporizador, red de tuberías, unidad electrónica de control, conmutador y depósito para gas.

Su instalación es relativamente sencilla y en caso de surgir algún problema, el suministro de gas se corta automáticamente, lo que hace que el riesgo de explosión de este tipo de vehículo sea el mismo que en un coche de combustible tradicional.

Como ya hemos mencionado anteriormente, el lugar más habitual para instalar el depósito de gas es en el hueco de la rueda de repuesto.

La adaptación suele costar a partir de 1.000 euros dependiendo de la calidad de los materiales que se elija y de la propia dificultad que entrañe la instalación.

5.  La duración y mantenimiento del motor

También hemos mencionado ya, que el combustible GLP deja menos residuos lo que hace que el motor se deteriore menos con el tiempo que en los modelos de gasolina.

Inconvenientes del GLP

1.  El consumo

Según estudios realizados, al circular con GLP un vehículo consume entre un 5 y un 10% más que un coche de gasolina.

La explicación es sencilla, el motor necesita hacer más trabajo en modo GLP y para ello demanda más combustible.

La buena noticia es que, a pesar del mayor consumo, como este carburante es más barato, finalmente que consuma más no significa que deje de ser más económico que las versiones similares de diésel o gasolina.

2.  La potencia

El rendimiento energético del GLP es menor, lo que se traduce entre un 5 y un 10% menos de potencia aproximadamente.

Por verlo de una forma más gráfica, esta pérdida de potencia es similar a la que experimentas cuando conectas el aire acondicionado lo que, dependiendo del coche y el trayecto, puede suponer que la potencia se vea más o menos mermada y el coche vaya más o menos “ralentizado”.

3.  La posibilidad de instalación de calidad

En España sólo los vehículos de gasolina fabricados a partir de enero de 2000 (Euro 3) pueden ser candidatos a ser equipados con un sistema GLP. Y solo los homologados como Euro 4 o posteriores pueden ser receptores del distintivo ECO de la DGT.

No debes pasar por alto que la instalación de GLP no se puede hacer en vehículos diésel.

4.  La red de distribución

A pesar de que cada vez es más amplia, la red de distribución de gasolineras GLP no es tan amplia como la de surtidores de gasolina o diésel.

Si te planteas un trayecto de largo recorrido con un coche GLP, te recomendamos que te informes primero de los puntos de suministro de gas licuado del petróleo que tendrás disponibles en tu viaje.

De este modo, ganarás en tranquilidad sabiendo dónde se encuentran tus opciones de recarga, aunque recuerda que, a pesar de no ser la solución ideal, siempre tienes la opción de recurrir al modo gasolina para suplir una posible falta de GLP.

5.  La pérdida de espacio

Calcula que como mínimo pierdes el equivalente al hueco de la rueda de repuesto que es donde se alojará el depósito para el depósito GLP. Esto supone que tendrás que trasladar la 5ª rueda a algún otro sitio del maletero.

Este hecho, dependiendo del tamaño de tu coche, puede ser un inconveniente a tener en cuenta.

Mapa de gasolineras GLP

Para terminar el artículo queremos compartirte este mapa de gasolineras GLP que te puede ser de gran ayuda.

Y recuerda que para circular de forma legal con tu vehículo GLP necesitarás un seguro de coche. En Reale Seguros te facilitamos el trámite de calcular tu seguro de coche de forma sencilla o puedes contactarnos para que te asesoremos de forma personalizada.