Rendimiento neto de los autónomos: qué es y cómo calcularlo

Inicio > Autónomos > Rendimiento neto de los autónomos: qué es y cómo calcularlo

Rendimiento neto de los autónomos: qué es y cómo calcularlo

El rendimiento neto de los autónomos sigue siendo motivo de duda entre muchos trabajadores, máxime desde la entrada en vigor del actual sistema de cotización en enero de 2023. Las dudas abarcan varios aspectos entre los que se encuentran desde qué es hasta cómo calcularlo.

Esto sucede, sobre todo, en aquellos que se han lanzado a trabajar como autónomos por primera vez. Trabajar por cuenta propia no es gratis e implica asumir gastos, como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

El rendimiento neto es una cuestión que influye directamente sobre la base de cotización y, por tanto, es determinante en aspectos tan importantes como la cuantía de la pensión de jubilación.

Dada esta importancia, en este artículo te vamos a explicar con detalle qué es el rendimiento neto de un autónomo, cómo calcularlo y cómo es el sistema de cotización actual.

¿Qué es el rendimiento neto de un autónomo?

El rendimiento neto de un autónomo es el importe obtenido por el profesional por cuenta propia tras contabilizar sus ingresos y una vez descontados los gastos deducibles.

Es decir, son los beneficios reales, las ganancias obtenidas tras haber restado los gastos relacionados con tu actividad, como pueden ser los materiales empleados (folios, carpetas, tinta), gasolina, dietas u otros.

¿Cómo calcular el rendimiento neto de un autónomo?

Para calcular los rendimientos netos de un autónomo debes seguir una serie de pasos que te detallamos seguidamente:

  • Comunicar a la Seguridad Social la base de cotización que se ajuste al promedio mensual de rendimientos netos esperados a lo largo del año.
  • Considerar todos los ingresos obtenidos de la actividad como autónomo. Sumar las cuotas abonadas a la Seguridad Social, si se tributa conforme al Régimen de Estimación Directa, y realizar el cálculo según lo previsto en la normativa sobre el IRPF.
  • Aplicar una deducción por gastos genéricos del 7 %, que será del 3 % para los autónomos societarios, según datos consultados de infoautónomos.

Por tanto, la fórmula es simple: Ingresos – Gastos deducibles = Rendimientos netos.

Además, la cuota de autónomos que pagas cada mes depende de estos rendimientos netos, como establece el nuevo sistema de cotización que entró en vigor en enero de 2023, el Real Decreto-ley 13/2022.

¿Qué son los gastos deducibles?

Los gastos deducibles en el IRPF son aquellos que Hacienda permite restar de los ingresos obtenidos en tu actividad como profesional por cuenta propia.

De esta forma, se reduce la base imponible sobre la que se aplica el porcentaje de impuestos correspondiente. Estos gastos están regulados y se consideran desembolsos relacionados con la actividad económica del autónomo.

¿Qué requisitos debe cumplir un gasto deducible?

Los criterios establecidos para considerar un gasto como deducible son los siguientes:

  • El trabajador debe estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en Hacienda.
  • El gasto debe estar relacionado con la actividad económica del trabajador autónomo.
  • También debe estar justificado mediante factura, aunque, en algunos casos, los recibos pueden ser válidos.
  • Por último, el gasto debe estar registrado en el libro de gastos e inversiones del autónomo.

Recuerda que, para algunos tipos de gastos, el contribuyente debe demostrar que están relacionados con su actividad profesional y no con su vida privada.

El ejemplo más claro es el de la vivienda propia cuando se utiliza para la actividad. En este caso, se debe determinar el porcentaje de gasto que se atribuye a la actividad profesional y el que es personal.

¿Cuál es la diferencia entre rendimiento neto del trabajo y de actividad económica?

He aquí un nuevo concepto relacionado directamente con el rendimiento neto de los autónomos: la diferencia entre el rendimiento del trabajo y el rendimiento de la actividad económica.

Fiscalidad

En términos fiscales, los rendimientos se diferencian dependiendo de si se trata del trabajo por cuenta ajena o de la actividad económica por cuenta propia.

Para el asalariado, el rendimiento neto se deriva de los rendimientos del trabajo, como salarios y beneficios laborales, mientras que para el autónomo, el cálculo se basa en los rendimientos de la actividad económica, teniendo en cuenta los ingresos y gastos relacionados con su actividad independiente.

IRPF

En la declaración de la renta, el cálculo del IRPF se realiza de distinta manera en ambos casos.

Esto se convierte en un tema importante para los trabajadores autónomos que se encuentran en situación de pluriactividad, ya que, al trabajar de forma simultánea como asalariados y autónomos, experimentan una segregación fiscal para determinar sus rendimientos netos.

¿En qué consiste el sistema de cotización actual para autónomos?

El sistema de cotización para autónomos actual se basa en los ingresos reales o rendimientos netos obtenidos.

Por un lado, establece 15 tramos según los rendimientos, y, por otro, determina las bases de cotización como las cuotas correspondientes.

Este sistema está basado en tus ingresos reales y puedes cambiar la base de cotización hasta seis veces al año (cada dos meses), ajustando según las previsiones de rendimientos netos.

Por último, no olvides la importancia de contar con un seguro para autónomos que pueda proteger tu actividad profesional, resguardando tanto tu actividad económica como tu bienestar personal.

Si necesitas más información, contacta con nuestros agentes. Estarán encantados de resolver tus dudas.