Tipos de coches, ¿cuál comprar?

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Tipos de coches, ¿cuál comprar?

Hacer una clasificación de automóviles puede ser una ardua tarea dado que existen muchas variables diferentes que tomar como referencia. Para hacer una selección amplia pero no eternizarnos hasta la saciedad, en este artículo te vamos a hablar de los tipos de coches que existen en el mercado en la actualidad tomando como premisa base solo 2 conceptos: el combustible y los distintos segmentos o categorías.

¡Empezamos!

Tipos de coches según su combustible

Hace no demasiado tiempo la lista de coches según el tipo de combustible prácticamente se limitaba a diésel y gasolina. En la actualidad la cosa ha cambiado -y mucho hemos de decir- al aparecer en escena una serie de posibilidades que abarcan desde los motores con gas a diferentes modalidades de vehículos eléctricos.

Ante este panorama, la decisión final de compra del usuario se ve comprometida a valorar aspectos como la ubicación en la que se encuentra, el presupuesto con el que cuenta, el tipo de utilización o la frecuencia de uso que dará a su vehículo.

Buscando el equilibrio entre todos estos factores, la elección final será más o menos acertada.

Vamos con los diferentes tipos de coches según el combustible que usan.

Gasolina

Este ha sido el combustible estrella durante años incluso cuando su mayor competidor -el diésel- estaba en auge.

Es la opción más válida para la mayoría de los usuarios, no tiene limitaciones de autonomía y su mayor problema -emisiones de gas contaminante- se han visto reducidas con el tiempo y con el avance la normativa reguladora al respecto.

En este sentido, los nuevos modelos garantizan incluso el acceso sin problemas a los centros urbanos y solo se ven restringidos en caso de alta contaminación urbana.

Otra de las ventajas evidentes de este tipo de coche es que cuenta con una oferta de modelos y precios mucho más extensa que en ningún otro tipo de combustible.

Gasóleo

Decir que el sector del diésel está en crisis no es una opinión, sino una realidad auspiciada por posibles futuras restricciones que ponen en jaque la movilidad de este tipo de coches al menos en sectores urbanos, incluso cuando su homologación a nivel europeo no encuentra diferencias con los motores de gasolina.

El problema con este tipo de coche también salpica a los usuarios de núcleos no urbanos que ven como el tipo de coches diésel puede tener una vida útil futura limitada a un par de décadas.

En cualquier caso, en este momento los diésel se han vuelto menos contaminantes y siguen siendo una opción más que válida para los usuarios que hacen muchos kilómetros dado que su consumo sigue siendo entre un 10-15% inferior al de sus homólogos en gasolina.

GLP (Gas licuado del petróleo)

Este tipo de coches suma una serie de ventajas a los clásicos de gasolina como es que al contar con dos depósitos (uno cada vez más pequeño de gasolina y otro de gas licuado del petróleo) permiten no perder ni un ápice de autonomía pero ganar dinero de repostaje ya que el litro de GLP es la mitad de barato.

A esta ventaja hay que sumarle su calificación ECO (la veremos más a detalle más adelante) que les libra de restricciones circulatorias excepto en casos de alta contaminación urbana. También hay que añadir que es una apuesta al alza por parte de muchas marcas de automóviles.

La desventaja de este tipo de coches es que la red de repostaje todavía no está todo lo extendida que sería de desear.

GNC (Gas natural comprimido)

Esta versión parte de un motor gasolina al que se le combina un motor de gas natural comprimido. La idea es que tras consumir el GNC pase a la gasolina lo que hace que incluso sea más económico energéticamente que la versión GLP.

Esto provoca que los usuarios de largos recorridos la vean como la mejor opción posible. Por supuesto cuentan con etiqueta ECO.

Las desventajas llegan al igual que en el GLP por la red de repostajes existentes y porque el depósito de gasolina es inferior, por lo que la autonomía cuando hay que “tirar” de gasolina es muy pequeña.

Microhíbridos

También conocidos como híbridos suaves por su traducción del inglés mild hybrid, son la antesala de los híbridos comunes.

Cuentan con un pequeño motor eléctrico que se alimenta de una batería que puede ser de 24, 48 o 60 voltios con el que dan soporte en algunos momentos al motor principal, lo que se traduce en un ahorro de consumo.

También cuenta con etiqueta ECO lo que les perfila como una elección competitiva que aboga por reducir las emisiones de CO2.

Híbridos

Aquí encontramos un tipo de coches que combinan el motor de combustión (gasolina o diésel) con un motor eléctrico con baterías recargables con energía cinética.

Son coches especialmente indicados para circuitos urbanos en los que el motor eléctrico se vuelve más efectivo. Las baterías se recargan gracias al mayor número de deceleraciones y frenadas, y la etiqueta ECO les permite la entrada en cascos urbanos con restricciones ambientales de acceso.

Su caballo de batalla son los grandes recorridos donde sus consumos se disparan a pesar de que la autonomía no se ve nunca en entredicho al contar con un motor gasolina que da soporte en este sentido.

PHEV (Híbridos enchufables)

Los PHEV o híbridos enchufables deben su nombre a Plug-in Hybrid electric vehicle.

Lo que les diferencia de los híbridos “normales” es que sus baterías además de recargarse con energía cinética también se pueden recargar cuando se enchufan a la red eléctrica.

Gozan de baterías de mayor capacidad lo que hace que el hándicap de las distancias a recorrer se vea disipado y que la economía de repostaje eléctrico sobre gasolina se vea totalmente reforzado.

Otra de las desventajas es su precio, que sigue siendo más alto que el de las versiones de combustión.

Eléctricos

Es el tipo de coche más eficiente en términos medioambientales, su etiqueta 0 así lo avala, al nutrirse de energía eléctrica única y exclusivamente.

Los fabricantes, conscientes de este hecho, se han puesto manos a la obra haciendo que el sector de los vehículos eléctricos esté más en auge que nunca.

Para circuitos urbanos son ideales, así como para aquellos conductores que no ven ningún problema a pagar más por las versiones eléctricas más adaptadas a ser autónomas incluso en largos recorridos o que no prestan demasiada importancia al hecho de que la red eléctrica de repostaje siga siendo escasa.

Tipos de coches por segmentos

Atendiendo a esta clasificación encontramos los siguientes tipos de coches:

Segmento micro

Como ya te habrás imaginado, su tamaño los define, dado que miden menos de 3 metros de longitud. Esto hace que sean vehículos para 2 personas (conductor y copiloto) y que, aunque normalmente tienen 4 ruedas, en algunos casos solo disponen de 3.

Segmento A

En este segmento encontramos un tipo de coches que van desde los 3,30 a los 3,70 metros de largo. Pueden tener capacidad hasta para 4 personas pero sus motores son como máximo de 4 cilindros y 1,6 litros.

Para ganar algo de espacio, por lo general son del tipo hatchback, esto es, cuentan con un portón trasero que se puede compartir con la fila última de asientos).

Segmento B

A los coches de este segmento también se les conoce como utilitarios.

La largura que tienen va desde los 4 a los 4,25 metros, tienen 4 cilindros y sus cilindradas oscilan entre 1.0 y 2.0 litros. A mayor largura, mayor espacio; por lo que pueden tener hasta 5 plazas.

Segmento C

Quizás los conozcas más como compactos.

Tienen capacidad para 5 personas, se alargan hasta los 4,30 o 4,50 metros, sus motores son de 4 cilindros, la cilindrada varía entre 1,4 y 2 litros, y la potencia entre 90 y 140 CV.

Segmento D

Parten de 5 plazas que pueden verse ampliadas hasta las 7 u 8, y tienen una largura de entre 4,5 y 4,85 metros a lo que contribuye un maletero más amplio que en los casos anteriores.

Otra diferencia es que en este tipo de coches los cilindros pueden ser 4, 6 o incluso 8 y los motores ganan en potencia.

Segmento E

Lo normal es que tengan 5 asientos y rocen los 5 metros de largo (entre 4,75 y 4,95), con entre 5 y 8 cilindros y cilindradas comprendidas entre lo 2,4 y los 5 litros.

Atendiendo a la carrocería encontramos la sedán, la liftback y la familiar.

Segmento F

Aquí ya nos movemos en coches de 5 metros de largo como mínimo, en los que se combina potencia con lujo en los detalles y accesorios, esto hace que su precio también sea acorde a las mejoras y sea mucho más alto.

Segmento J

Este segmento está reservado para los SUV o Vehículos Utilitarios Deportivos, también conocidos como todocaminos al ser una adaptación entre los todoterrenos y los utilitarios tradicionales. De los primeros toman su estética y de los segundos sus características más técnicas.

Segmento M

Este segmento está reservado para los monovolúmenes que pueden transportar tanto pasajeros como carga lo que les convierte en vehículos multipropósito.

El número de asientos de este tipo de coches puede ser desde 5 hasta 9.

Segmento S

Aquí se encuentran los coches deportivos en los que evidentemente priman las prestaciones.

Pueden ser coches de 2 plazas o ser 2+2, su potencia es acorde a su precio y puede variar entre los 150 y los 1.500 caballos.

Tras este repaso en profundidad por los tipos de coches que existen en el mercado, ¿tienes claro cuál es tu elegido?

Recuerda que para poder circular de forma legal debes contar con un seguro de coche. Si necesitas asesoramiento sobre cuál es la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades, estaremos encantados de poder asesorarte. Sólo tienes que contactarnos.