¿Cómo comprar un coche de segunda mano? Pasos y consejos

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¿Cómo comprar un coche de segunda mano? Pasos y consejos

Saber cómo comprar un coche de segunda mano de forma segura y acotando el mayor número de riesgos como sea posible, exige que estés al tanto de los pasos exactos a dar y de que tengas un plus de apoyo a través de consejos que funcionan.

En este artículo queremos guiarte en el proceso para que no tengas dudas de qué hacer al comprar un coche de segunda mano.

 Pasos para comprar un coche de segunda mano

Si ya te has decidido y tienes claro que tu próximo vehículo va a ser de segunda mano, debes saber de entrada que el proceso para adquirirlo va a ser un poco más complejo de lo normal porque es necesario que te fijes en cuestiones extra generalmente relacionadas con la seguridad de la operación de compra.

 Piensa detenidamente lo que necesitas

Las claves que has de tener en cuenta para comprar un coche de segunda mano están directamente relacionadas con lo que vas a necesitar. 

Así, algunas preguntas o consideraciones necesarias son:

  • ¿La compra la vas a realizar con un particular o con una red de distribución autorizada y acreditada?
  • ¿Estás limitado a un presupuesto económico del que no puedes pasarte o tienes margen de acción?
  • ¿Necesitas un vehículo de mayor tamaño porque tienes niños o porque apuestas por una mayor comodidad?
  • ¿Es importante el número de kilómetros que ya tiene el coche?
  • ¿El consumo es un punto decisivo para ti?
  • ¿Cómo de importantes en tu decisión final son las medidas de seguridad que trae incorporadas?
  • ¿Tienes alguna marca o modelo preferido?
  • ¿Tienes alguna marca o modelo vetado?
  • ¿Qué importancia le das a la potencia?

¿La compra la vas a realizar con un particular o con una red de distribución autorizada y acreditada?

¿Estás limitado a un presupuesto económico del que no puedes pasarte o tienes margen de acción?

¿Necesitas un vehículo de mayor tamaño porque tienes niños o porque apuestas por una mayor comodidad?

¿Es importante el número de kilómetros que ya tiene el coche?

¿El consumo es un punto decisivo para ti?

¿Cómo de importantes en tu decisión final son las medidas de seguridad que trae incorporadas?

¿Tienes alguna marca o modelo preferido?

¿Tienes alguna marca o modelo vetado?

¿Qué importancia le das a la potencia?

Una vez tengas todas las respuestas a estas preguntas y a aquellas otras que consideres son clave en tu futura compra, puedes pasar al siguiente nivel.

 Investiga antes de comprar

Ahora es momento de recopilar información sobre precios, modelos, disponibilidades, etcétera. Para ello puedes consultar anuncios, ofertas en webs especializadas, acudiendo a talleres o distribuidores oficiales o incluso de persona a persona.

A mayor información –si es posible cotejada– menor riesgo de que te timen o te sorprendan con algo inesperado.

Comprueba antes de formalizar la compra

Y aquí la comprobación debes hacerla desde al menos cuatro frentes:

  1. El interior.
  2. El exterior.
  3. Bajo el capó.
  4. En carretera

El interior.

El exterior.

Bajo el capó.

En carretera

Vamos a ver cada uno de ellos y en qué has de fijarte.

 El interior

Tan importante como revisar el exterior es mirar en el interior donde puedes detectar entre otras cosas:

  • Posibles desgastes del volante.
  • Si la palanca de cambios muestra taras o si permite meter las marchas con facilidad.
  • El estado del asiento del conductor, si se ajusta a tu cuerpo o si por el contrario se hunde. Comprueba también su regulación en altura y distancia al salpicadero y los pedales.
  • Lo mismo con los asientos del copiloto y del espacio trasero destinado al resto de ocupantes del coche.
  • El estado de la tapicería. ¿Está desgastada, excesivamente sucia o directamente está rota?
  • El ajuste de los cinturones, ¿dan la holgura que necesitas? ¿Están cedidos y no vuelven a su posición inicial o por el contrario no consigues sacarlos lo suficiente para atarlos adecuadamente?
  • Los parasoles se pliegan adecuadamente o se quedan colgando.
  • El funcionamiento de los elevalunas, tanto si son eléctricos como manuales.
  • El cierre automático de puertas o los sistemas de apertura manual de las mismas.
  • El encendido y apagado de las luces reglamentarias, los intermitentes, las luces de freno, las antiniebla, así como el estado del claxon.
  • El funcionamiento de los equipos de sonido.
  • La climatización o el aire acondicionado.
  • La existencia de posibles luces de alerta de averías en el panel de mandos.
  • El maletero, no dudes en levantar la moqueta y fíjate en si ha sido repintado.

Posibles desgastes del volante.

Si la palanca de cambios muestra taras o si permite meter las marchas con facilidad.

El estado del asiento del conductor, si se ajusta a tu cuerpo o si por el contrario se hunde. Comprueba también su regulación en altura y distancia al salpicadero y los pedales.

Lo mismo con los asientos del copiloto y del espacio trasero destinado al resto de ocupantes del coche.

El estado de la tapicería. ¿Está desgastada, excesivamente sucia o directamente está rota?

El ajuste de los cinturones, ¿dan la holgura que necesitas? ¿Están cedidos y no vuelven a su posición inicial o por el contrario no consigues sacarlos lo suficiente para atarlos adecuadamente?

Los parasoles se pliegan adecuadamente o se quedan colgando.

El funcionamiento de los elevalunas, tanto si son eléctricos como manuales.

El cierre automático de puertas o los sistemas de apertura manual de las mismas.

El encendido y apagado de las luces reglamentarias, los intermitentes, las luces de freno, las antiniebla, así como el estado del claxon.

El funcionamiento de los equipos de sonido.

La climatización o el aire acondicionado.

La existencia de posibles luces de alerta de averías en el panel de mandos.

El maletero, no dudes en levantar la moqueta y fíjate en si ha sido repintado.

 El exterior  

Ya tienes revisado el interior, ahora es momento de que te fijes en el exterior y en los elementos fundamentales.

  • Si uno de los faros delanteros parece más nuevo que el otro, lo lógico será que pienses que el propietario lo ha cambiado y siguiendo la deducción que haya sido a consecuencia de un golpe.
  • Comprueba que las piezas de los distintos elementos son originales.
  • En los laterales las puertas son las estrellas a revisar al milímetro. Asegúrate de que cierran correctamente, lo contrario puede ser un indicador de que han sufrido algún golpe fuerte.
  • En las bisagras no debe haber signos de soldaduras recientes o de pintura de un tono distinto. Tampoco debe haber marcas de óxido.
  • Si el coche trae accesorios extra que no figuran en la ficha técnica puede que no estén homologados lo que implicará que no pase la revisión técnica.
  • Los coches con bola de remolque suelen tener problemas adicionales al tener que soportar el motor, los frenos y las suspensiones, cargas adicionales que pueden acortar su vida útil.
  • El estado de las escobillas de los limpiaparabrisas también influye en tu negociación.

Si uno de los faros delanteros parece más nuevo que el otro, lo lógico será que pienses que el propietario lo ha cambiado y siguiendo la deducción que haya sido a consecuencia de un golpe.

Comprueba que las piezas de los distintos elementos son originales.

En los laterales las puertas son las estrellas a revisar al milímetro. Asegúrate de que cierran correctamente, lo contrario puede ser un indicador de que han sufrido algún golpe fuerte.

En las bisagras no debe haber signos de soldaduras recientes o de pintura de un tono distinto. Tampoco debe haber marcas de óxido.

Si el coche trae accesorios extra que no figuran en la ficha técnica puede que no estén homologados lo que implicará que no pase la revisión técnica.

Los coches con bola de remolque suelen tener problemas adicionales al tener que soportar el motor, los frenos y las suspensiones, cargas adicionales que pueden acortar su vida útil.

El estado de las escobillas de los limpiaparabrisas también influye en tu negociación.

 Comprueba bajo el capó

Ya has mirado dentro y fuera, ahora toca que compruebes bajo el capó.

No tienes por qué ser un profesional del automóvil pero sí puedes apoyarte en la ayuda de un experto en la materia.

Los puntos a revisar serán los niveles de líquidos: aceite, frenos, agua, refrigerante, etc. y sus posibles fugas.

Un elemento fundamental que debes chequear es la correa de distribución y si su estado muestra grietas o hilos sueltos, así como los discos.

El vendedor puede que acceda a pasar una revisión de estos elementos y que la acredite, ahorrándote el coste de hacerlo por tu cuenta.

 Prueba en carretera

Conduciendo tú mismo el vehículo vas a poder cerciorarte de que no hay vibraciones o ruidos extraños, así como que los elementos principales –frenos, acelerador, embrague, etc.– funcionan adecuadamente.

 Revisa el libro de mantenimiento 

Desafortunadamente contar con un libro sellado por el servicio oficial no es una garantía plena de que no haya problemas en el vehículo.

Contra esto la única opción es que pidas las facturas de las revisiones realizadas pero te enfrentas a dos problemas: que el vendedor no haya guardado todas o que alguna esté expedida de forma no legal por algún colega.

 Consulta las cargas

Averiguar las cargas que tiene el coche que quieres adquirir es un trámite a hacer en el Registro de Bienes Muebles de la provincia donde esté matriculado. También tienes la opción de solicitar el informe de la DGT –Dirección General de Tráfico–.

La información que vas a poder recopilar se refiere a embargos, hipotecas mobiliarias, precintos, reservas de dominio, operaciones de leasing y renting.

Comprueba la documentación, el VIN, la matrícula

Por ejemplo, si el coche ya ha pasado alguna ITV –Inspección Técnica de Vehículos– vas a poder medir de forma aparentemente más ajustada si hay desviaciones en el número de kilómetros que marca el cuentakilómetros.

Cerciórate de que los datos de la documentación de la venta coinciden exactamente con los datos del coche, desde los datos identificativos del vendedor como propietario hasta el número de matrícula y de bastidor.

5 consejos para comprar un coche de segunda mano

Llegamos a la parte final del artículo con una batería rápida de consejos para comprar un coche de segunda mano que te van a servir de gran ayuda.

  • Las redes de distribución de las marcas y los talleres asociados a ellas ofrecen por lo general mayores garantías al comprador ante posibles problemas o por vicios ocultos en el vehículo que los particulares.
  • Los vendedores están para vender y tú para negociar y dudar de todo lo que te cuenten. Negociar el precio no es un capricho, sino casi una obligación.
  • Una cosa es que puedas conseguir una rebaja como decimos en el punto anterior y otra muy distinta que el precio de compra sea irrisorio. Un precio excesivamente bajo suele ser sinónimo de que hay algún vicio oculto y que el propietario tiene algo raro que quiere colarte con una venta exprés.
  • Comprueba la estanqueidad del habitáculo o del maletero. Una forma fácil de hacerlo es llevando el coche a un lavadero y dándole un lavado a presión durante varios minutos. Si en el interior del coche o en el maletero se filtra agua, ya tienes una razón para olvidarte de este coche o hacer una contraoferta del precio –según consideres–.
  • Revisa el coche a la luz del día. Necesitas poder ver bien todos los detalles y en ambientes nocturnos o espacios cerrados con mala iluminación algunos fallos quedan disimulados.

Las redes de distribución de las marcas y los talleres asociados a ellas ofrecen por lo general mayores garantías al comprador ante posibles problemas o por vicios ocultos en el vehículo que los particulares.

Los vendedores están para vender y tú para negociar y dudar de todo lo que te cuenten. Negociar el precio no es un capricho, sino casi una obligación.

Una cosa es que puedas conseguir una rebaja como decimos en el punto anterior y otra muy distinta que el precio de compra sea irrisorio. Un precio excesivamente bajo suele ser sinónimo de que hay algún vicio oculto y que el propietario tiene algo raro que quiere colarte con una venta exprés.

Comprueba la estanqueidad del habitáculo o del maletero. Una forma fácil de hacerlo es llevando el coche a un lavadero y dándole un lavado a presión durante varios minutos. Si en el interior del coche o en el maletero se filtra agua, ya tienes una razón para olvidarte de este coche o hacer una contraoferta del precio –según consideres–.

Revisa el coche a la luz del día. Necesitas poder ver bien todos los detalles y en ambientes nocturnos o espacios cerrados con mala iluminación algunos fallos quedan disimulados.

Hasta aquí nuestros pasos y consejos. Esperamos haber resuelto por completo tus dudas sobre cómo comprar un coche de segunda mano.

Recuerda que además es obligatorio que cuentes con un seguro de coche para poder circular de forma legal. En Reale seguros contamos con opciones adaptadas a tus necesidades.

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