Juntos día a día UN BLOG DE REALE SEGUROS

Claves para elegir bien un seguro de hogar

31 Ene 18

La compra de una casa es una de las mayores inversiones que puedes hacer en tu vida. Por ello, proteger uno de tus bienes más preciados tiene que ser una de tus prioridades. ¡Elige bien tu seguro de hogar para que tú y los tuyos durmáis a pierna suelta!

Si te paras a pensar, te darás cuenta de que el seguro del hogar te saca de más de un apuro: el grifo que gotea, la cerradura que no cierra, las manchas de humedad que te provoca tu vecino de arriba y hasta situaciones más graves, como un incendio o un impago de tu inquilino.

No es casualidad que el seguro del hogar sea el que más reclamaciones provoca en España.

A continuación te contamos las preguntas clave que debes hacerte antes de contratar tu seguro de hogar.

¿Qué uso le voy a dar a la vivienda? 

¿Es primera residencia, está destinada al alquiler o es una vivienda vacacional?

¿Cuál es el valor de mi casa? 

Si respondes con sinceridad a esta pregunta asegurarás tu hogar por el valor correcto y además evitarás situaciones de infraseguro o de sobreseguro.

¿Qué características tiene mi hogar?

Fecha de construcción de la vivienda, si tiene garaje o no, trastero, jardín, terraza… No te olvides de revisar si los materiales de construcción son de primera calidad: muros, cimientos, techos, cubiertas… Y piensa también en las medidas de seguridad: cerraduras, porteros, puertas blindadas, dobles acristalamientos…

¿A qué valor ascienden mis pertenencias?

Como si hicieses un inventario completo de la casa. Cuenta todos los bienes que hay en el interior, desde tus efectos personales hasta los propios muebles y electrodomésticos.

¿Tengo objetos de valor dentro de casa?

Piensa en joyas o alguna otra cosa a la que guardas especial cariño. En ese caso, decláralos expresamente para que tu compañía los incluya en el seguro.

Analiza bien el continente, pero no pases por alto el contenido

¿Estoy diciendo la verdad?

Sé honesto, no valores tus pertenencias ni por encima (sobreseguro) ni por debajo (infraseguro) porque en ambos casos el único perjudicado serás tú, y ahorrar unos euros por unas mentiras piadosas pueden venirse en tu contra en caso de siniestro.

¿Cuáles son las coberturas básicas que necesito para mi hogar?

Aunque un seguro de hogar no es obligatorio, al menos elige un seguro que incluya responsabilidad civil (mínimo 300.000 Euros), defensa jurídica y robo. Estas tres coberturas te pueden ahorrar meterte en líos en más de una ocasión.

¿Puedo incluir coberturas específicas que se adapten a mis necesidades?

Seamos sinceros, todos tenemos necesidades diferentes: podemos ser singles, amas de casa, ser dueños de mascotas, hacer viajes al extranjero cada fin de semana…

Sería interesante revisar las coberturas opcionales que ofrece el seguro y elegir las que más se adapten a nosotros: animal de compañía, todo riesgo accidental, bienes refrigerados… Elige con cabeza y crea un seguro a tu medida.

¿Tiene el seguro opción de servicios asociados?

Montar un mueble tipo kit, colgar unas cortinas o reservar un billete de avión para tu próximo viaje no son hechos que estén cubiertos por ninguna garantía.

Pero eso no quiere decir que nuestro seguro no nos ayude a llevarlos a cabo.

¡Revisa bien el condicionado de la póliza! Puede que te sorprendas al ver todas las situaciones en las que tu seguro puede ayudarte.

¿En caso de siniestro cómo será la indemnización? 

La compañía puede reparar tus daños, reemplazarlos o hasta pagarte a través de una transferencia.

Revisa bien las condiciones generales y particulares que firmas, evitarás tirones de pelo si tu seguro no te paga lo que pensabas en caso de siniestro por no haber leído bien lo que firmamos.

Una vez contratado, recuerda que siempre podrás actualizar los capitales asegurados, lo que se conoce como revalorizar el continente y el contenido. Tu casa es tu vida y seguro que la mejorarás con nuevos equipamientos, objetos y otras reformas.

En Reale te ayudamos si estás buscando un seguro de hogar, trato si se trata de un residencia habitual, como de vacaciones, o si destinas la casa al alquiler o directamente es una casa vacía.