¿Cómo hacer una compra responsable?

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¿Cómo hacer una compra responsable?

Compras a lo largo de todo el año. Ropa en rebajas, comida casi a diario, objetos, caprichos, gadgets e, incluso, un coche. Una actividad constante sobre la que merece la pena que reflexiones, también si lo haces a través de internet. Seas de hacerlo por la red o seas más de comercios de toda la vida, como consumidor siempre puedes comprar de forma responsable.

El mundo está cambiando y tus hábitos de compra deberían cambiar también hacia un modelo más sostenible, con los pies en la tierra. Unos hábitos adaptados a tus necesidades, pero sin dejar de pensar en el planeta y en la sociedad que quieres dejar a tus hijos en herencia.

Aunque sabemos que aplicar la ética a la hora de comprar regalos o adquirir nuevas prendas para la próxima temporada no solo depende de ti, hay una serie de comportamientos que sí que puedes practicar para aportar tu granito de arena.

¿Cómo puedes hacer una compra responsable?

La mejor manera de cambiar hacia un modelo de consumo más sostenible es tan simple como que te hagas una serie de preguntas antes de comprar:

  • ¿Lo necesitas realmente? No dejes que el impulso y el marketing te ganen. Piénsatelo dos veces antes de comprar.
  • ¿Dónde se fabrica? A veces las marcas disfrazan productos, haciéndote creer que son “locales”, o “nacionales”, cuando no lo son en origen.
  • Piensa en global, pero actúa en local. Contribuye a la economía de tu comunidad. Posiblemente conocerás mejor el impacto social y medioambiental que genera fabricar esos productos, harás economía con tu entorno y la huella de carbono será menor.
  • ¿Qué empaquetado lleva? Ciertos supermercados rehúsan tener productos frescos y optan por los empaquetados. ¿Has pensado alguna vez en el volumen de residuos plásticos que acumulas en tu cubo de la basura por comprar comida empaquetada?
  • ¿Cómo se fabrica? Es posible que esa prenda que tienes delante o ese paquete de bollería industrial tan apetitoso, esconda procesos poco éticos detrás. ¡Hay alternativas!
  • La bolsa, la llevas tú. El plástico tarda en degradarse más de un siglo, el papel solo un año. ¿Vas a seguir coleccionando bolsas de supermercado? ¿Por qué no usar una de esas bolsas de tela tan monas?

¿Lo necesitas realmente? No dejes que el impulso y el marketing te ganen. Piénsatelo dos veces antes de comprar.

¿Dónde se fabrica? A veces las marcas disfrazan productos, haciéndote creer que son “locales”, o “nacionales”, cuando no lo son en origen.

Piensa en global, pero actúa en local. Contribuye a la economía de tu comunidad. Posiblemente conocerás mejor el impacto social y medioambiental que genera fabricar esos productos, harás economía con tu entorno y la huella de carbono será menor.

¿Qué empaquetado lleva? Ciertos supermercados rehúsan tener productos frescos y optan por los empaquetados. ¿Has pensado alguna vez en el volumen de residuos plásticos que acumulas en tu cubo de la basura por comprar comida empaquetada?

¿Cómo se fabrica? Es posible que esa prenda que tienes delante o ese paquete de bollería industrial tan apetitoso, esconda procesos poco éticos detrás. ¡Hay alternativas!

La bolsa, la llevas tú. El plástico tarda en degradarse más de un siglo, el papel solo un año. ¿Vas a seguir coleccionando bolsas de supermercado? ¿Por qué no usar una de esas bolsas de tela tan monas?

La regla de las 6R

Este enfoque social y medioambiental del consumo responsable ha hecho que la famosa norma de las 3R sea ahora de las 6R. Cambia el chip y aparte de reducir, reutilizar y reciclar, ahora también nos toca repensar, reestructurar y redistribuir.

  • Repensar, porque tu modo de vida no te deja ver si puedes prescindir de determinadas necesidades que la sociedad te ha hecho ver que son básicas cuando no lo son.
  • Reestructurar. Cada granito de arena cuenta. Y aunque tú solo no puedas cambiar el sistema productivo, sí que puedes reorientar tu consumo hacia adquirir solo los bienes imprescindibles y olvidarte de lo meramente superficial.
  • Redistribuir, los recursos son los que son y todos tenemos derecho a ellos. Se trata de un reto difícil a escala global, pero al que puedes contribuir a nivel personal, comprando productos de comercio justo y de economías locales.

Repensar, porque tu modo de vida no te deja ver si puedes prescindir de determinadas necesidades que la sociedad te ha hecho ver que son básicas cuando no lo son.

Reestructurar. Cada granito de arena cuenta. Y aunque tú solo no puedas cambiar el sistema productivo, sí que puedes reorientar tu consumo hacia adquirir solo los bienes imprescindibles y olvidarte de lo meramente superficial.

Redistribuir, los recursos son los que son y todos tenemos derecho a ellos. Se trata de un reto difícil a escala global, pero al que puedes contribuir a nivel personal, comprando productos de comercio justo y de economías locales.

Sabemos que uno de los mantras es pensar que comprar productos de comercio justo es más caro y, por ende, más difícil para el bolsillo de muchos. Nada más lejos de la realidad. El comercio justo está cada vez más extendido, lo que abarata el precio final del producto. ¿Por qué no pruebas un auténtico café de productores? ¿Y qué tal vestir una prenda artesanal de lino?

Las reglas de compra responsable no solo se aplican a los ciudadanos, sino también a las empresas. Cada vez más compañías reconocen la necesidad de contar entre sus filas con un departamento de RSE (Responsabilidad Social Empresarial) para velar por esta clase de comportamientos. Una sensibilidad en auge que responde a las demandas de la sociedad.

Como ves, disfrutar de las rebajas de forma responsable es posible. Siguiendo estas pautas te lo pensarás dos veces a la hora de comprar y además descubrirás productos que antes nunca hubieses comprado. Desde Reale creemos firmemente en la necesidad de hacer un mundo más sostenible.

¿Y tú, has comprado alguna vez productos socialmente responsables? ¿En qué te fijas cuando te tienes que decidir entre uno u otro producto?