Humedad en casa: trucos para eliminarla

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Humedad en casa: trucos para eliminarla

La humedad en casa es un problema que padecen muchas familias y que puede ser originado tanto por causas ligadas a la construcción como por hábitos que favorecen la condensación.

Las consecuencias de vivir en espacios con un alto porcentaje de humedad pueden ser muy graves pudiendo incluso originar enfermedades respiratorias, musculares y óseas.

Ante esta problemática, queremos presentarte una serie de soluciones. El primer paso es conocer los tipos de humedad a los que te puedes enfrentar y el segundo es ver cómo puedes eliminarla a través de nuestros consejos.

Tipos de humedad de en casa

Lo más importante cuando te enfrentas a la humedad en tu vivienda es descubrir qué la ocasiona para poder actuar desde la raíz del problema, de otro modo, las soluciones que establezcas mitigarán la humedad únicamente a corto plazo.

Entendiendo esta circunstancia, los 4 tipos de focos de humedad más comunes son los siguientes:

  1. Los accidentes domésticos.
  2. La condensación.
  3. Las filtraciones.
  4. La capilaridad.

Los accidentes domésticos.

La condensación.

Las filtraciones.

La capilaridad.

En todos estos casos, una vez solucionado el problema debes focalizarte en el secado total de las zonas afectadas.

 Los accidentes domésticos

Una de las causas más comunes de humedad en casa es por fugas en tuberías y desagües.

Un buen diseño de la instalación hidráulica y de drenaje resulta esencial como medida preventiva, pero si te encuentras ante este problema lo más importante es detectar la fuente de la pérdida y actuar lo antes posible.

 La condensación

La condensación proviene de una producción excesiva de humedad cuando planchas, cocinas o te duchas. También puede deberse a una ventilación insuficiente o al contraste térmico entre el interior y el exterior de la vivienda originado por un aislamiento pobre.

Puedes comprobar si la padeces fijándote en si las ventanas y paredes presentan vaho o agua. Si es así, atento a los consejos que te damos al final de este artículo.

 Las filtraciones

Esta humedad es provocada por filtraciones de agua de lluvia o condensaciones por grietas, fisuras o problemas de acabados en los muros.

Una de las soluciones es el diseño profesional de cubiertas y tuberías, además de reforzar el aislamiento exterior de la vivienda.

 La capilaridad

La humedad por capilaridad es la que proviene de los materiales de la cimentación que absorben el agua del suelo sobre el que se construye la vivienda.

Puedes reconocerla porque llega desde la base de los muros. En caso de que la percibas, contacta con un profesional para determinar la mejor solución.

 10 consejos para eliminar la humedad en casa

Ahora que ya conoces los efectos dañinos que puede causar la humedad, te vamos a proponer unos consejos que sirven para evitarla y para eliminarla en caso de que ya haya aparecido.

Desde luego, el tipo de construcción y materiales utilizados, el nivel de impermeabilización y aislamiento, así como el correcto diseño de los cerramientos son factores determinantes para disfrutar de un ambiente libre de humedades en tu hogar.

Si te enfrentas a un origen de humedad debido a la construcción, las soluciones van a requerir del asesoramiento de un experto. Actualmente, existen diferentes recursos que no implican grandes inversiones como inyecciones en puntos estratégicos de sustancias a base de silanos o resinas.

Además, en ese sentido, la tecnología de los materiales ha evolucionado muchísimo en los últimos años y puedes encontrar incluso espumas ecológicas a base de soja. Sorprendente, ¿verdad?

Apunta estos 10 consejos para eliminar la humedad en casa, muchos de los cuales te servirán para evitarla también:

  • Controla los niveles de humedad con un higrómetro y mantenla en valores en torno al 50 %. Valores por encima del 70 % son ya preocupantes. Una correcta gestión de la humedad en el interior de tu vivienda pasa por hacer un uso adecuado de la calefacción, de la ventilación y de los aparatos susceptibles de generar condensación en las superficies.
  • Repara rápidamente las fugas o filtraciones. Cuanto más tiempo pase sin ser reparadas, mayores consecuencias sufrirás. Consulta si el “servicio manitas” de tu seguro de hogar cubre la reparación.
  • Seca convenientemente todos los materiales afectados por una inundación, en caso contrario seguirán siendo un foco de humedad incontrolado.
  • Si tienes objetos con moho, lo mejor es deshacerte de ellos ya que en tejidos, por ejemplo, es muy difícil de eliminar y las consecuencias para la salud en forma de enfermedades respiratorias– pueden ser mayores y más graves de lo que piensas.
  • Ventila las estancias en las que utilices agua o en las que se crea vapor de agua como el cuarto de baño, cocina, galería, cuarto de planchado, etc. En caso de que lo consideres necesario, puedes instalar un sistema de ventilación inteligente automatizado integrado en tu sistema de domótica.
  • Instala deshumidificadores en las zonas más húmedas o en las que pases mucho tiempo como los dormitorios. Puedes colocar bolsas antihumedad en lugares estratégicos como refuerzo o invertir en un aparato con mayor capacidad “recolectora” de agua si el problema de humedad en tu casa es mayor.
  • Recuerda encender el extractor mientras cocinas y controlar que tus aparatos no provoquen condensaciones. Si es así, ventila y seca las zonas afectadas. En los baños que no cuenten con ventilación natural, puedes instalar también un pequeño extractor o deshumidificadores portátiles –en el mercado existen modelos específicos para baños–.
  • Intenta evitar materiales que hagan proliferar el moho en los espacios más húmedos de tu vivienda como la celulosa, la madera, el papel en las paredes, los paneles de yeso, las alfombras, las telas, el papel pintado, las cortinas y algunos materiales aislantes.
  • Evita pegar los muebles a las paredes, la falta de aireación puede provocar humedades y la aparición de moho. Siempre que puedas crea un pasillo de ventilación entre paredes y mobiliario que deje respirar a ambos.
  • Si necesitas reparar o pintar una pared con humedad, el primer paso es eliminar las manchas o el moho que pueda haber salido. Puedes utilizar diferentes productos que te ayudarán a suprimirlas como bicarbonato, vinagre de manzana, goma arábiga o agua con lejía.

Controla los niveles de humedad con un higrómetro y mantenla en valores en torno al 50 %. Valores por encima del 70 % son ya preocupantes. Una correcta gestión de la humedad en el interior de tu vivienda pasa por hacer un uso adecuado de la calefacción, de la ventilación y de los aparatos susceptibles de generar condensación en las superficies.

Repara rápidamente las fugas o filtraciones. Cuanto más tiempo pase sin ser reparadas, mayores consecuencias sufrirás. Consulta si el “servicio manitas” de tu seguro de hogar cubre la reparación.

Seca convenientemente todos los materiales afectados por una inundación, en caso contrario seguirán siendo un foco de humedad incontrolado.

Si tienes objetos con moho, lo mejor es deshacerte de ellos ya que en tejidos, por ejemplo, es muy difícil de eliminar y las consecuencias para la salud en forma de enfermedades respiratorias– pueden ser mayores y más graves de lo que piensas.

Ventila las estancias en las que utilices agua o en las que se crea vapor de agua como el cuarto de baño, cocina, galería, cuarto de planchado, etc. En caso de que lo consideres necesario, puedes instalar un sistema de ventilación inteligente automatizado integrado en tu sistema de domótica.

Instala deshumidificadores en las zonas más húmedas o en las que pases mucho tiempo como los dormitorios. Puedes colocar bolsas antihumedad en lugares estratégicos como refuerzo o invertir en un aparato con mayor capacidad “recolectora” de agua si el problema de humedad en tu casa es mayor.

Recuerda encender el extractor mientras cocinas y controlar que tus aparatos no provoquen condensaciones. Si es así, ventila y seca las zonas afectadas. En los baños que no cuenten con ventilación natural, puedes instalar también un pequeño extractor o deshumidificadores portátiles –en el mercado existen modelos específicos para baños–.

Intenta evitar materiales que hagan proliferar el moho en los espacios más húmedos de tu vivienda como la celulosa, la madera, el papel en las paredes, los paneles de yeso, las alfombras, las telas, el papel pintado, las cortinas y algunos materiales aislantes.

Evita pegar los muebles a las paredes, la falta de aireación puede provocar humedades y la aparición de moho. Siempre que puedas crea un pasillo de ventilación entre paredes y mobiliario que deje respirar a ambos.

Si necesitas reparar o pintar una pared con humedad, el primer paso es eliminar las manchas o el moho que pueda haber salido. Puedes utilizar diferentes productos que te ayudarán a suprimirlas como bicarbonato, vinagre de manzana, goma arábiga o agua con lejía.

Si la humedad es más importante y ha ocasionado desperfectos en la pared puedes servirte de un cepillo metálico, esponja abrasiva o de una lijadora para eliminar las partes estropeadas, aspirando lo que vayas extrayendo y reparando con masilla los posibles agujeros resultantes del proceso.

Es muy importante que seques bien las paredes después y que apliques una pintura especial antihumedad y antimoho. Actualmente, puedes encontrar de todo tipo de tonalidades y texturas.

 Consecuencias de tener humedad en casa

Como ya te hemos dejado entrever, debes tener presente que la humedad no sólo afecta a los objetos sino que puede causar problemas de salud importantes además de:

  • Proliferación de moho.
  • Desperfectos en la estructura, paredes y muebles.
  • Aparición de gusanos de humedad.

Proliferación de moho.

Desperfectos en la estructura, paredes y muebles.

Aparición de gusanos de humedad.

Seguramente estés familiarizado con algunos de los siguientes problemas, aunque puede que no conozcas todos los detalles.

Proliferación de moho

El moho puede crearse en tu vivienda o penetrar del exterior. Con alto porcentaje de humedad prolifera en techos, tuberías, macetas, paredes y cualquier espacio en el que haya habido fugas o filtraciones no tratadas convenientemente.

 Problemas de salud

La humedad puede provocar problemas de mayor o menor calado en tu salud, tal y como señala la Organización Mundial de la Salud –OMS– en su informe sobre la calidad del aire interior.

Entre ellos están el asma, la sinusitis, los dolores óseos y musculares, así como un mayor riesgo de padecer enfermedades raras como neumonitis por hipersensibilidad, alveolitis alérgica, rinosinusitis crónica y sinusitis alérgica micótica.

 Desperfectos en la estructura, paredes y muebles

La humedad persistente propia de construcciones mal impermeabilizadas puede provocar un deterioro en la capacidad de los muros de carga de soportar el peso pudiendo originar movimientos en el edificio.

Goteras, manchas, grietas en la escayola, malos olores son indicios de que tu vivienda tiene demasiada humedad.

A las paredes les pueden salir manchas y desconchones y los muebles pueden estropearse y llenarse de moho contaminando todo lo que tengas en su interior si no localizas el problema y lo atajas desde el origen.

 Aparición de gusanos de humedad

Si te preguntas qué son los gusanos de humedad en una casa te diremos que no se trata exactamente de gusanos, sino de una serie de pequeños insectos –ciempiés, pececillos de plata, milpiés o tijeretas e incluso larvas de mosca– que aparecen en hogares donde los índices de humedad son altos, sobre todo en cocinas o baños.

La realidad es que nunca vas a estar 100 % a salvo de humedades o de siniestros relacionados con fugas de agua que puedan ocasionar desperfectos en tu vivienda. Por ello, es importante contar con un buen seguro de hogar que te proteja de pérdidas económicas y que te aporte tranquilidad.

En Reale Seguros somos conscientes de esto y queremos ponértelo fácil con nuestra calculadora de seguro de hogar. En 3 minutos vas a poder saber cuánto te cuesta proteger tu patrimonio.