Herencia yacente: qué es y diferencia con comunidad hereditaria

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Herencia yacente: qué es y diferencia con comunidad hereditaria

La herencia yacente es el resultado de la activación del procedimiento sucesorio ante la defunción de una persona hasta que los herederos aceptan la herencia. Puede incurrir en gastos, está sometida a tributación y puede ser reclamada por acreedores. Estos últimos pueden, incluso, llegar a solicitar la declaración concursal de la herencia.

Por sus importantes repercusiones, consideramos que es relevante abordar en este artículo qué es una herencia yacente, cuáles son sus gastos asociados y qué diferencia existe con una comunidad hereditaria.

¿Qué es una herencia yacente?

La herencia yacente es una de las fases de la sucesión que transcurre hasta la aceptación o renuncia de la herencia por parte de los herederos, o porque estos aún son desconocidos.

Aunque las fases del procedimiento sucesorio dependen de la naturaleza y características del procedimiento y pueden ser más o menos extensas, las más habituales son las de apertura, vocación-delación, yacencia y adición.

Con base en lo expuesto, nadie es titular de una herencia yacente al corresponder al patrimonio de la persona difunta que se encuentra en espera de un nuevo titular.

Si todos los herederos renuncian a ella, la titularidad pasa a manos del Estado.

Si se acepta la herencia, el heredero o herederos se convierten en propietarios y titulares de los bienes heredados a todos los efectos fiscales y administrativos.

Resulta importante señalar que puede darse el caso de que herederos que aún no hayan aceptado la herencia tengan facultades de custodia y administración de la misma, pero esto no significa que se considere aceptada por los mismos.

En estos casos, las personas que reciben este nombramiento pueden renunciar a su cargo.

Características de una herencia yacente

Este tipo de herencia cuenta con las siguientes características:

  • Duración. En lo que respecta a la duración de la herencia yacente, al encontrarse ésta supeditada a la aceptación de la herencia por parte de los herederos, es indeterminada. De acuerdo con la ley, sí se establece un plazo para aceptar una herencia de bienes inmuebles. Como recoge el Código Civil en su artículo 1963, los herederos tienen 30 años para reclamar este tipo de bienes antes de prescribir su derecho.
  • Reclamación. Los acreedores, de existir, pueden demandar la herencia yacente que en ese caso, es representada por un albacea.
  • Declaración en concurso de acreedores. Ocurre cuando la herencia no puede hacer frente por sí sola a las deudas contraídas por la persona fallecida.

Obligación de aceptación de una herencia yacente

Un heredero yacente, esto es, que no ha aceptado aún la herencia, puede verse obligado por otro interesado, como otro heredero o un acreedor, mediante notario a aceptarla o renunciar a ella en un plazo de 30 días.

De no manifestarse la persona interpelada en ese tiempo, se entiende que acepta la herencia pura y simplemente, así como sus eventuales implicaciones legales.

Diferencia entre herencia yacente y comunidad hereditaria

La herencia yacente y la comunidad hereditaria son conceptos diferentes. Como hemos expuesto hace unas líneas, la herencia yacente corresponde al patrimonio del fallecido en espera de la aceptación o renuncia de los herederos.

En lo que concierne a la comunidad hereditaria, esta se da cuando la persona fallecida ha nombrado a varios herederos que la aceptan pero sin realizar una repartición de los bienes.

Los herederos se convierten así en una comunidad para gestionar la herencia.

Gastos de la herencia yacente

Mientras la herencia yacente se encuentra en espera de ser aceptada o rechazada, puede encontrarse sujeta a derechos y obligaciones como los gastos del funeral, gestiones con acreedores o también obligaciones tributarias y fiscales.

Obligaciones tributarias

La herencia yacente debe hacer frente a obligaciones tributarias como el Impuesto de Sucesiones, la plusvalía, el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) o el IVA, entre otros.

Puede darse el caso, por ilustrar lo que acabamos de comentar, de que en la herencia yacente exista un local en alquiler. Al ingresar el arrendamiento, genera un IVA que debe declararse a Hacienda.

Aunque no cuentan con personalidad jurídica, la Agencia Tributaria sí le asigna un NIF (Número de Identificación Fiscal) para asumir estas obligaciones tributarias.

Reclamación de un acreedor de la herencia yacente

Tal y como hemos abordado hace unas líneas, un acreedor puede reclamar una deuda contraída por el difunto no saldada en el momento de su fallecimiento.

Ya hemos comentado que este tipo de herencia no cuenta con personalidad jurídica pero sí procesal, por lo que cualquier acreedor tiene derecho de reclamar judicialmente el pago de la deuda a la herencia yacente, así como también a sus herederos yacentes.

Si se da el caso, la defensa de la herencia se debe llevar a cabo por los testamentarios, personas que ha designado el fallecido como herederos, o por un albacea o administrador.

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